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El bautismo del Espíritu

Al reflexionar sobre el Espíritu Santo podríamos hacer teología. Podríamos enfocar en la naturaleza del Espíritu de Dios. También podemos retrotraernos a mirar “desde abajo”, desde el punto de vista de los que reciben ese espíritu. Por ejemplo, cómo saber si lo que anima a una persona es Dios, o el demonio.  Católicos matando a protestantes. De partida, es de esperarse que una persona animada por el Espíritu de Dios no haga llamados a la guerra, o a la muerte de alguien. Ciertamente no tiene sentido que uno diga tener el espíritu del arcángel San Miguel, como el curandero de Pontevedra arrestado en estos días, mientras dice que limpiará el alma de una chica mediante relaciones sexuales. (Ver mis otros apuntes de esta semana sobre “Razón y mística” .)  Esa fue una de las razones para titubear sobre las apariciones de la Virgen en Medjugorje. La Virgen se estaba apareciendo en todas partes por los alrededores, a todas horas. En una comenzó a amenazar al obispo local con el ca

Los mártires del Sudán

Hoy 15 de mayo la Iglesia Episcopal recuerda a los mártires africanos de 1983 en Sudán.  El contexto: Breve historia de Sudán Mapa reciente. Las manchas representan  depósitos de petróleo. Se trata de un país en la región donde comienza el río Nilo. Su territorio fue habitado por humanos desde los primeros tiempos. Sus habitantes fueron cristianizados en los primeros siglos del cristianismo. Gracias a ellos el lenguaje nubio antiguo llega a nosotros a través de manuscritos del siglo sexto.   Restos de un fresco cristiano El imperio bizantino se desprestigió y se debilitó con el saqueo de los mismos cruzados cristianos en abril del 1204. A partir de entonces el Islam se abrió paso en el área. Para comienzos del siglo 16 (Constantinopla cayó en 1453) se creó el sultanato de Sennar. Cristianismo e islamismo convivieron dentro de un régimen islámico. Un traficante de esclavos Entre 1820 y 1881 el líder Mehmet Ali logró unificar a Egipto dentro del imperio o

La Ascensión y las cosas vistas desde abajo

Es natural. Espontáneamente uno piensa que hay espíritus. Sin razonar mucho uno piensa que uno está en este mundo como un espíritu en un cuerpo. Hasta lo que sé, todas las sociedades, todas las culturas, han planteado la existencia de una dimensión espiritual. Si una mira el mundo “desde arriba”, creyéndose que sabe cómo son los cosas, entonces es cuando de veras uno no se da cuenta de cómo son las cosas. Mirar el mundo desde los dogmas es un modo de estar ciego. Por eso Jesús denunció a los fariseos, por creerse en la verdad, sin pensarlo dos veces.  En los tiempos modernos mirar el mundo en términos “materiales” es también mirar al modo dogmático. Pensar que sólo está la “materia” y del resto, supersticiones, es también una manera de estar ciego.  Para “ver” lo que “hay” es necesario mirar “desde abajo”, conscientes de lo que se supone que haya según lo establecido “desde arriba”. Arriba están los dogmas, las ideas establecidas, que nos pueden cegar a la realidad. Heidegger

EL BUEN PASTOR

Dios busca la oveja perdida, como nosotros cuando se nos escapa el perro de casa. Estamos inquietos y pensamos qué habrá pasado, si lo habrá pisado un carro, si terminará realengo con alguna jauría de la calle lleno de sarna y garrapatas. Decía San Francisco de Sales: Y entonces, cuando la encuentra, no le pega o la castiga, sino que se alegra y no la trae a la casa e empellones y de mala gana. Decía San Claudio de la Colombière: Nunca se ha escuchado decir que un pecador se convirtió a la fuerza, sino a través de la dulzura.

Los olvidados -- reflexiones de Semana Santa

La obediencia de Jesús (Fe de adultos)

En la carta a los Hebreos, capítulo 5 encontramos: Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte (Hebreos 5,10) Es lo que mismo que sucede con todos nosotros frente al peligro. Es lo que encontramos en el salmo 68: Dios mío, sálvame, que me llega el agua al cuello: me estoy hundiendo en un cieno profundo y no puedo hacer pie; he entrado en la hondura del agua, me arrastra la corriente. -Salmo 68,2-22 Cuando llegamos a punto seguro, alabamos a Dios porque nos sacó del peligro.  Pero… ¿Y los que se ahogaron?  ¿Dios se olvidó de ellos? ¿No eran importantes? Probablemente así se sintió Jesús. Es lo que sintió el pueblo de Israel y los judíos ante la desgracia nacional.  Es lo que expresa el salmista: Estoy agotado de gritar, tengo ronca la garganta; se me nublan los ojos de tanto aguardar a mi Dios.