La lectura del evangelio de hoy nos invita a ser humildes. La primera lectura de hoy está tomada del libro de Sirac (Eclesiástico) y alaba la humildad. «Cuanto más grande seas, más debes humillarte, y así alcanzarás el favor del Señor», nos dice. Más adelante: «La desgracia del orgulloso no tiene remedio, pues la planta del mal ha echado en él sus raíces». El salmo responsorial (salmo 67) alaba a Dios, que preparó una casa para los pobres: «Dios prepara casa a los desvalidos, libera a los cautivos y los enriquece». Cuando somos unos desamparados que Dios rescata y nos lleva a su casa, no tiene sentido ser orgullosos, sino agradecidos. La segunda lectura continúa con la carta a los Hebreos que venimos viendo desde hace varios domingos. Los cristianos no hemos tenido que sentirnos sobrecogidos con el fuego y el estruendo de la presencia de Dios en el monte Sinaí (como los israelitas cuando Moisés subió al monte para recibir la Ley), sino que Dios se nos ha mostrad...
En la continuación de la lectura del evangelio de san Lucas este domingo vemos el tema del Juicio Final y la condena de los indignos. La primera lectura de este domingo está tomada de Isaías 66,18-21. El texto refiere a unos hechos históricos particulares pero judíos y cristianos han visto ahí un anuncio universal mesiánico de los últimos tiempos. Isaías anuncia los tiempos en que Dios reunirá a los dispersos de Israel para traerlos de nuevo a Jerusalén. Refiere a los tiempos específicos en que los judíos volvieron del Destierro para fundar el segundo templo. Luego judíos y cristianos también lo han interpretado como referido a la fundación del estado de Israel en el siglo 20. Recordemos que entre el siglo octavo y séptimo antes de Cristo los asirios invadieron el territorio de Israel, dispersaron a la población y ocuparon sus tierras. De aquel desastre nacional sobrevivió el reino de Judá al sur. Pero un poco después, en el siglo sexto antes de Cristo, los babilonios conqu...