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Mostrando las entradas de 2020

Domingo de Ramos, Ciclo A

La entrada a JerusalénHoy conmemoramos la entrada de Jesús a Jerusalén. Representa una afirmación de que estamos en los tiempos mesiánicos.  Es lo que Jesús se la pasó diciendo:  el Reino de los cielos, el Reino de Dios ha llegado (Mateo 12,28, por ejemplo). «Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura.» (Mateo 6,33) Los profetas habían anunciado la llegada del Mesías, el Salvador. «Mirad que Yahveh hace oír hasta los confines de la tierra: "Decid a la hija de Sión: Mira que viene tu salvación; mira, su salario le acompaña, y su paga le precede». (Isaías 62.11)«¡Exulta sin freno, hija de Sión, grita de alegría, hija de Jerusalén! He aquí que viene a ti tu rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna.» (Zacarías 9,9)«No se irá de Judá el báculo, el bastón de mando de entre tus piernas. hasta tanto que se le traiga el tributo y a quien rindan homenaje las naciones; [Judá,] el que ata a la vid su borriquill…

5º Domingo de cuaresma, Ciclo A

El tema para este domingo es la resurrección de los muertos. El evangelio narra la resurrección de Lázaro, el hermano de Marta y María.  A continuación, presento primero mis comentarios y luego, el resumen de las lecturas del día. Además, el lector puede ver la versión en YouTube. ComentarioLa resurrección de los muertos era una señal clara de la llegada del Reino.  Cuando Jesús muere en la cruz, el evangelista nos dice que «Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron. Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos». (Mateo 27,52-53) De todos modos la muerte en cruz de Nuestro Señor tuvo que ser un golpe fuerte para los discípulos. Su fe debió flaquear, naturalmente. Pero pronto supieron de su misma resurrección y entendieron mejor que estaban en los últimos tiempos, ciertamente.  Ahora, que han pasado dos milenios y que hace tiempo que no parece que estemos en el fin de los tiempos, los cr…

4º Domingo de cuaresma, Ciclo A

En el evangelio de hoy Jesús cura un ciego de nacimiento.

Los discípulos preguntan: ¿Quién pecó, él o sus padres?

"Ni él, ni sus padres," les dice Jesús. Esto significa que el ciego es inocente y sin embargo está ahí, como un mendigo a la orilla del camino, y ciego.

El ciego de nacimiento nos representa a todos nosotros. Sufrimos, por culpa del pecado de nuestros padres (Adán y Eva).

Pero somos inocentes. Esto lo podemos decir sobre todo hoy, cuando aceptamos con los estudiosos de la Biblia que Adán y Eva son un símbolo, no es que existieron literalmente.

En los evangelios no se habla del pecado original, ni Jesús se presenta como el que va a inmolarse para que ya no suframos las consecuencias del pecado original.

Jesús tampoco habla de un Padre airado, ofendido infinitamente por el pecado de Adán y Eva, de manera que requiera un sacrificio con valor infinito para satisfacer su orgullo herido. El Padre no es un Dios de venganzas. Al menos eso no es lo que encontramos en los…

3er Domingo de cuaresma, Ciclo A

En el evangelio de hoy se nos presenta la narración del encuentro de Jesús con una samaritana en el pozo de Sicar. Jesús le revela que sabe de su vida privada y le invita a beber del agua que él le ofrece, que lleva a la vida eterna.

Puse una versión de las reflexiones de hoy en YouTube. No contiene tanta información como en lo que sigue a continuación, aunque en general tratan sobre lo mismo. Oprimir aquí para ver la presentación en YouTube.
El episodio (Juan 4,5-42) Jesús viene en ruta de la región de Jerusalén y el territorio de Judea hacia Galilea al norte, como se ve en el mapa.
Alrededor del mediodía llega con sus discípulos a las afueras de Sicar, en territorio de Samaría. Los discípulos van a la aldea a buscar comida y Jesús se queda junto al pozo, o «el manantial», según otra traducción. Trasfondo histórico Samaría fue territorio del Reino del Norte o Reino de Israel, en tiempos anteriores a la dispersión de los israelitas provocada por la invasión de Asiria. Igual que Galilea más …

2º Domingo de Cuaresma, Ciclo A

Para este domingo he preparado un vídeo de reflexiones en mi canal de YouTube que tiene el mismo nombre de este Blog, "Reflexiones de cristiano". Se puede ver en este enlace.

Aparte de esos apuntes sobre las lecturas de este domingo propongo los siguientes párrafos para reflexionar también.

La paz del cristiano Uno siente ansiedad y zozobra cuando desea que algo suceda pero no sabe si eso sucederá. Es un mecanismo psicológico que han usado los escritores de novelas y guiones de Hollywood. El héroe esta en percances difíciles y su futuro es incierto. Esto provoca que uno se enfoque con toda su atención a lo que está sucediendo. 
El héroe de nuestra vida es cada uno de nosotros. 
Pero para el cristiano el héroe de nuestra vida es Jesús. Y Jesús venció el pecado y la muerte. De ahí la seguridad del cristiano: el desenlace de nuestra vida, ya lo sabemos. 
Por eso el cristiano está en paz. Ya sabemos el desenlace de nuestra vida.


Temas de cuaresma: el bautismo

El retiro de Jesús al desiertoJesús es el camino al Padre. Y él no fue un anacoreta. Todo nos lleva a pensar que disfrutó de la vida en este mundo y en su sociedad y no es que disfrutó de los suplicios y la muerte a que fue sometido.

Uno puede preguntarse lo siguiente. Esto de entender el ideal de vida cristiano en términos de la vida de un monje/monja, ¿no fue inspirado por el Espíritu Santo? Claro que sí, es lo que hemos de asumir como cristianos. Es lo que pensamos en términos del sensus fidelium, del pensar de los fieles inspirado también por el Espíritu.


Es que el cristianismo ha de tomarse de acuerdo al sentido de los tiempos. No es que el cristianismo sea cualquier cosa en sí y por sí, que no tenga una verdad fundamental como fundamento. Cierto que no. La verdad fundamental del cristianismo es Jesús, el que conocemos –no se puede evitar– sobre el plano de las ideas de nuestro tiempo. Y es desde ese plano que buscamos captar esa verdad fundamental que guardamos como un tesoro en l…

Domingo 7º del Tiempo Ordinario, Ciclo A

La primera lectura de hoy está tomada del libro del Levítico 19,1-2.17-18. Dios le habla a Moisés y a través de él a todo el pueblo hebreo y a través de ellos a todos nosotros.  Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No odiarás de corazón a tu hermano. Reprenderás a tu pariente, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás ni guardarás rencor a tus parientes, sino que ama­rás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor. Cuántos cristianos no han prestado atención a tales exhortaciones. Se pueden considerar mandamientos de la Ley de Dios. Pero los fariseos en tiempos de Jesús no se acordaron de eso. Jesús se los recordó. En ese sentido es que en el evangelio del domingo pasado Jesús nos dijo, «No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud».
El canto responsorial canta los versículos del salmo 103(102),1-2.3-4.8.10.12-13. «El Señor es compasivo y misericordioso,» nos dice, «lento a la ira y rico en clemencia;…