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Mostrando las entradas con la etiqueta reino de Dios

Domingo 29 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

 En el evangelio de hoy Jesús dice que hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. La primera lectura es de Isaías 45,1.4-6. El profeta revela que Ciro, emperador de Persia, el que le permitió a los judíos volver a su tierra y comenzar a reconstruir el templo destruido por los babilonios, en realidad es un instrumento de la voluntad divina. «Por mi siervo Jacob, por mi escogido Israel, te llamé por tu nombre, te di un título de honor, aunque no me conocías. Yo soy el Señor y no hay otro», anuncia el profeta. Ciro, el emperador, es un ungido del Señor, uno llamado por Dios para la liberación de los judíos. De la misma manera Jesús le dirá a Pilato, «No tendrías contra mí ningún poder, si no se te hubiera dado de lo alto» (Juan 19,11). Respondemos a la primera lectura con versos del salmo 96(95): «Canten al Señor un cántico nuevo…Díganle a los pueblos, ‘El Señor es rey: él gobierna los pueblos rectamente’».  ¿Cómo gobierna Dios al mundo? Esto es un miste...

Domingo 28 del Tiempo Ordinario Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús presenta la parábola de los convidados a una boda. La primera lectura es de Isaías 25,6-10. El profeta anuncia los tiempos mesiánicos cuando Dios ofrecerá un gran festín sobre el monte Sión, para todos los pueblos. Dios «aniquilará la muerte para siempre. El señor enjugará las lágrimas de todos los rostros». En aquellos tiempos felices todos los pueblos conocerán la salvación. Esta imagen del banquete mesiánico es la que usará Jesús en la parábola del evangelio de hoy. Respondemos a la primera lectura con versos del salmo 23(22), el salmo del Buen Pastor. «El Señor es mi pastor, nada me falta…». Más adelante: «Preparas una mesa ante mí…me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa». Es una imagen de la felicidad futura, «…y habitaré en la casa del Señor por años sin término». La segunda lectura continúa con Filipenses 4,12-14.19-20. San Pablo agradece las ayudas y el apoyo que recibió de los filipenses. Dice que sabe vivir lo mismo cuando hay, que ...

Domingo 27 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús presenta la parábola de los viñadores irresponsables y homicidas. La primera lectura es de Isaías 5,1-7. «La viña del Señor del universo es la casa de Israel», dice el profeta. El pueblo escogido de Dios es como un terreno que Dios se separó para sí, como para cultivarlo y producir frutos. Pero no fue así. «Esperaba que diese uvas, pero dio agrazones [uvas malas, amargas]», dice el profeta. Por eso Dios rechazará (rechazó) a su pueblo y los abandonó a su suerte. Así fue que Israel fue invadido por los asirios y desapareció como pueblo.  Con todo quedó un Resto fiel de la tribu de Judá junto a algunos que se les unieron, entre los deportados a Babilonia. A ellos se les anunció una Nueva Alianza en boca del mismo profeta Isaías y de Jeremías y otros. Ahora no sería una Alianza territorial (se equivocan los ultra nacionalistas que justifican las atrocidades del Israel de hoy a nombre de su derecho al territorio palestino) sino una Alianza del corazó...

Domingo 23 del Tiempo Ordinario Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús habla de cómo proceder con el hermano que ofende y de cómo él está con nosotros cada vez que nos reunimos en su nombre. La primera lectura es del profeta Ezequiel 33,7-9. Dios dice al profeta, «A ti, hijo de hombre, te he puesto de centinela en la casa de Israel». Ezequiel debe denunciar los pecados para buscar que el malvado  se arrepienta. Si no le advierte al pecador, el profeta deberá responder también por la conducta del malvado, pero si efectivamente le llama la atención al pecador y el pecador no se arrepiente, el malvado se condenará, pero Ezequiel habrá salvado la vida.  (1) Pareciera que el fin de los malvados será la desaparición en la nada, mientras que los justos alcanzarán la vida eterna. Si amonestamos a los malvados ellos puede que se pierdan, pero también habrán tenido la oportunidad de salvar sus vidas. (2) El profeta Ezequiel en esta lectura se refiere a sí mismo como «hijo de hombre». Pudiera ser una fórmula solemne para ...

Domingo 22 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús aclara que su Reino no es de este mundo y esto confunde a Pedro. La primera lectura es del profeta Jeremías 20,7-9. A Jeremías le tocó anunciar las calamidades que vendrían con el triunfo de los babilonios, la destrucción del templo y el Cautiverio al que serían llevados los judíos. Lo hizo en el momento en que los judíos se veían amenazados pero todavía no se había dado la catástrofe. Los líderes del pueblo esperaban poder evitarla y las profecías de Jeremías desmoralizaban al pueblo, de manera que el profeta era un problema político. De ahí que lo arrestaron, le dieron una paliza y lo metieron en un calabozo. La lectura de hoy corresponde a ese momento en que Jeremías se siente agobiado, porque ha respondido al llamado de Yahvé de anunciar la desgracia como castigo a las infidelidades del pueblo. Así protesta ante Dios por tener que cumplir ese papel tan ingrato en aquella historia. «Me sedujiste, Señor y me dejé seducir…he sido el hazmerreír…la pal...

Domingo 21 del Tiempo Ordinario Ciclo A

En el evangelio de hoy Jesús declara su intención de darle a Pedro las llaves del reino de los cielos. La primera lectura de hoy es de Isaías 22,19-23. Dios declara la destitución de Sobná, mayordomo del palacio para sustituirlo por Eliaquín, que ahora podrá portar la llave del palacio sobre sus hombros. «Abrirá y nadie cerrará; cerrará y nadie abrirá», dice el Señor. En el evangelio Jesús dirá lo mismo de Pedro, como declarándolo futuro mayordomo del reino de los cielos.  En aquella época las puertas de los palacios eran enormes y las llaves también. De ahí que el mayordomo tuviera que cargar la llave sobre los hombros.  Con versos del salmo 138(137) alabamos a Dios porque escucha las súplicas de los pobres, se fija en el humilde, y su misericordia es eterna.  Le rogamos, igual, que no se olvide de nosotros, «No abandones la obra de tus manos».  Con la segunda lectura continuamos viendo el texto de san Pablo en Romanos 11,33-36. Alabamos a Dios en su insondable sabi...

Domingo 18 del Tiempo Ordinario Ciclo A

  En el evangelio de hoy vemos el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. La primera lectura es de Isaías 55,1-3. Presenta lo que viene con la aceptación de la Nueva Alianza en los tiempos mesiánicos: «¡Vengan a tomar agua, todos los sedientos, y el que no tenga dinero, venga también! Coman gratuitamente su ración de trigo, y sin pagar, tomen vino y leche.». Serán tiempos en que los pobres y los que no tienen dinero podrán tener comida, leche, pan, vino, de gratis.  Vemos que la multiplicación de los panes y los peces del evangelio de hoy se anticipa en esta primera lectura de Isaías. Se trata de otro signo más de la llegada del reino de Dios, junto a las curaciones de los ciegos, los tullidos y los atormentados por espíritus, además de la resurrección de los muertos.  «¿Por qué gastan dinero en algo que no alimenta?» —continúa la lectura de Isaías—. Aquí recuerda el evangelio de los domingos anteriores: descubrir la entrada al reino de los cielos es como d...

Domingo 17 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús continúa presentándonos parábolas sobre el reino de Dios o reino de los cielos.  La primera lectura es de 1 Reyes 3,5.7-12. Dios se le aparece a Salomón en sueños. «Pídeme lo que deseas te dé,» le dice. Salomón entonces le pide inteligencia para servir bien a su pueblo. Esta petición le agrada a Dios, porque en vez de pedir para sí mismo, Salomón pidió para beneficio de su pueblo. Por esta razón Dios le promete larga vida y sabiduría, lo que hará de su reino uno de mucho esplendor.  Respondemos a la primera lectura con versos del salmo 119(118). «Mi porción es el Señor…tu ley será mi delicia», cantamos. La ley del Señor es consuelo y alegría para el que reconoce la bondad del Señor. La segunda lectura continúa con el texto que venimos leyendo todos estos domingos, de la carta de san Pablo a los Romanos 8,28-30. «A los que aman a Dios todo les sirve para el bien», y si amamos a Dios es porque Dios nos llamó primero. «Y a los que predestinó, l...

Domingo 16 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

En el evangelio de hoy Jesús nos presenta la parábola de la cizaña y los segadores al final de los tiempos y también la parábola del grano de mostaza y la de la levadura como representativas del reino de los cielos. La primera lectura es del libro de la Sabiduría 12,13.16-19. La Sabiduría, personificación de Dios, anuncia que lo gobierna todo y que es justo en sus juicios. Pero su justicia no es severa y no es ciega. Dios está dispuesto al perdón y a la consideración «Tú, dueño del poder, juzgas con moderación y nos gobiernas con mucha indulgencia…, concedes arrepentimiento a los pecadores» dice a Dios a nombre de nosotros.  Respondemos con versos del salmo 85, «Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con los que te invocan».  La segunda lectura continúa la lectura continua de Romanos 8,26-27. Desde los domingos anteriores san Pablo nos ha venido recordando que somos bautizados en el Espíritu y que como cristianos hemos también resucitados a una vida nueva. Dios con...

Domingo 15 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús presenta la parábola del sembrador La primera lectura es del profeta Isaías 55,10-11. La Palabra de Dios es fecunda, nos dice, y es como la lluvia que baja del cielo y hace germinar en la tierra el alimento que da pan al que come. La Palabra baja del cielo y da semilla al sembrador y no vuelve a Dios vacía, sino que cumple el deseo del Altísimo. Los humanos no somos extraterrestres en el planeta, no somos burbujas espirituales en medio de la tierra material. Somos descendencia de Adán, hechos de la misma materia del universo, del polvo de las estrellas. Dios nos hizo junto a todo los demás seres vivientes, como los árboles y la yerba y los insectos y los rumiantes y los pájaros y los peces, y todo lo demás. Todos somos el producto de la Palabra de Dios que sembró vida en el universo creado.  Nuestra vida se da en una dinámica dentro de la misma dinámica natural del orden de toda la naturaleza. Esto se nos olvida cuando nos hacemos proyectos de ha...

Domingo 14 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

En el evangelio de hoy Jesús se revela como consciente de ser Hijo de Dios y se presenta como manso y humilde y nos exhorta a imitarlo. La primera lectura es del profeta Zacarías 9,9-10. Es la que tradicionalmente asociamos a la entrada en Jerusalén el Domingo de Ramos. «¡Alégrate, Jerusalén! Mira que viene tu rey, justo y triunfador, pobre y montado en un borrico… [el que] proclamará la paz a los pueblos». Esta primera lectura la asociamos a su vez al evangelio de hoy, a Jesús que llega y expresa su consciencia de filiación divina y que viene a anunciar la llegada del Reino. Pero como sabemos no se trata de un reino político, sino de un reino del corazón y de cambiar el enfoque (la conversión) de nuestro modo de entender nuestras vidas.  Respondemos con versos del salmo 144 ensalzando a Dios para proclamar la gloria de su reinado. Y como ya sabemos su Reino no es el del Cristo Rey de los que cien años atrás empuñaban los rifles para hacer guerra santa buscando imponer las leyes «c...

Domingo 11 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús recluta los doce discípulos y los envía a anunciar la llegada del reino de los cielos.  La primera lectura de hoy es del Éxodo 19,2-6. Dios le dice a Moisés, «“Ustedes han visto lo que he hecho con los egipcios y cómo los he llevado sobre alas de águila y los he traído a mí. Ahora, pues, si de veras me obedecen y guardan mi alianza, serán mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra. Serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”» Esta primera lectura presenta la Alianza del Sinaí que Dios hizo con el pueblo hebreo. Esta es la Alianza que Jesús viene a renovar como Enviado del Padre.  El salmo responsorial es el salmo 100(99): «Aclama al Señor la tierra entera,» cantamos, porque «El Señor es bueno, su misericordia es eterna».  La segunda lectura es de la epístola a los Romanos 5,6-11. Nos recuerda que por Jesús hemos sido reconciliados con Dios. En el tiempo dispuesto por Dios, Cristo murió por n...