En el evangelio de hoy vemos el tema del amor al prójimo En la primera lectura David, proscrito y perseguido por el rey Saúl, tiene la oportunidad de matar al rey. Pero no lo hace, demostrando que no se dejaba arrastrar por el rencor, el resentimiento o el odio ante la injusticia que sufría. En la segunda lectura san Pablo nos recuerda que las pasiones son cosa del hombre viejo, el carnal, y que al haber renacido en el Espíritu debemos vivir según criterios espirituales. En el evangelio Jesús habla de lo que es vivir según las bienaventuranzas que él predicó el domingo pasado. «Yo les digo a ustedes que me escuchan: amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, oren por los que los calumnian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, no le impidas que tome también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Traten a los demás como querrían ustedes que ello...
Carlos Ramos Mattei