En el domingo durante la octava de Navidad se celebra esta fiesta que es otra manera de prolongar nuestra contemplación del misterio de la encarnación, de Jesús, Dios entre nosotros. Tradicionalmente esto lleva a hablar y reflexionar sobre la familia cristiana como institución social. La primera lectura está tomada de Sirac (Eclesiástico) 3,2-6.12-14. «El Señor honra más al padre que a los hijos y afirma el derecho de la madre sobre ellos». Subrayar esto es un síntoma de que los conflictos entre padres e hijos es tan viejo como la misma humanidad, y aquí el sabio Sirac necesita volver a afirmar que los hijos deben respetar y honrar a sus padres. «…la compasión hacia el padre no será olvidada y te servirá para reparar tus pecados,» concluye la lectura de hoy. Respondemos a la primera lectura con versos del salmo 127. «Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos,» cantamos. El que teme al Señor es el que procura vivir de manera decente y honesta y el Señor lo premiará con una ...
Carlos Ramos Mattei