El tema de este domingo es el seguimiento de Jesús. Hace cien años no se pensaba que los laicos o seglares tenían algún papel protagónico en la Iglesia, al menos dentro del catolicismo romano (hay otras iglesias católicas, como las iglesias orientales y las anglicanas). En ese sentido las cosas han ido cambiando, desde el simple hecho que un laico lea las lecturas en la misa. Hace cien años, ni siquiera se leían las lecturas de la misa para el público presente en su lengua materna. Hasta estaba prohibida la lectura de la Biblia en privado y todavía estaba vigente la prohibición de leer la Biblia sin permiso del obispo. Hubo un tiempo (todavía en el siglo 19) que ni tan siquiera clérigos y religiosos podían leer la Escritura sin permiso, ni tan siquiera en latín. Hace cien años se pensaba que un seglar cristiano podía ser misionero (hacer trabajo de catequista) sólo por encomienda del obispo, como en el caso de los Hermanos Cheos (pinchar para saber más) en Puerto Rico...
Carlos Ramos Mattei