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Mostrando las entradas con la etiqueta año litúrgico

Domingo 4° de Adviento, Ciclo C

  El evangelio de hoy narra la visita de la Virgen a su prima santa Isabel. María va a visitar a su prima que ya estaba encinta con el Bautista, de seis meses. Isabel, iluminada por el Espíritu, reconoce que María esta encinta con el Salvador y esto la llena de gozo y alegría: "en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre," le dice, y añade, "Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá". Nos podemos imaginar estas dos mujeres llenas del Espíritu mientras llevan en su seno al Bautista y al Salvador. En la segunda lectura de hoy san Pablo nos recuerda que Dios en varias ocasiones, como en los salmos y en los profetas, nos dijo que no le interesaban los holocaustos y sacrificios, sino la actitud de corazón, la adhesión y el amor a Dios que se expresa en hacer la voluntad de Dios. Por eso Cristo no fue llamado a ofrecer sacrificios ni holocaustos, sino a hacer la voluntad del Padre y de esa manera ...

Domingo 33 del Tiempo Ordinario, Ciclo B

  En el evangelio de hoy vemos el Juicio Final La primera lectura está tomada de Daniel 12,1-3. Dice que «se levantará Miguel» y «Entonces se salvará tu pueblo». Miguel es el ángel protector del Pueblo escogido, «el gran príncipe que se ocupa de los hijos de tu pueblo», Israel. Su aparición por tanto anuncia la salvación de su pueblo. El Juicio Final será motivo de alegría para los justos, porque los enemigos del Pueblo santo de Dios serán ajusticiados.  La segunda lectura, tomada de la carta a los Hebreos 10,11-14.18, nos dice que Cristo, sumo sacerdote ya «Con una sola ofrenda ha perfeccionado definitivamente a los que van siendo santificados»; «donde hay perdón, no hay ya [necesidad de] ofrenda por los pecados».  Esto es, que los cristianos no tienen que temer el Día del Juicio de Dios. Son los malvados los que deben temer.  En el evangelio Jesús anuncia el Día Terrible del Señor cuando «verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y gloria; envia...

Domingo 19 del Tiempo Ordinario, Ciclo B

  El evangelio de hoy continúa la lectura del evangelio de san Juan que venimos leyendo en los últimos domingos. De nuevo Jesús se pronuncia, en continuidad con el evangelio de los últimos dos domingos: «Yo soy el pan bajado del cielo». De nuevo, valga recordar que esto se puede tomar en el sentido del pan eucarístico como alimento para los cristianos, tanto como la Palabra de Dios que es Jesús y que es la Escritura como alimento igual para los cristianos.  La fe no es asunto de definiciones teológicas y por eso no es de lamentar que la mayoría de los católicos no puedan recitar la definición de la transubstanciación, cuando quizás ni conocen esa palabra.  Está el caso del que se declaró a la chica con un análisis científico del amor. —Eres la que me provoca un aumento del 65% de mis esteroides andróginos en la sangre. —¿Qué? —reacciona la chica, perpleja.  Qué tal una declaración haciendo caso omiso de la lógica o las definiciones.  —Te digo que estoy enchulado...

Domingo de Pentecostés, Año 2024

  Dios es amor. Con el Espíritu Santo ese amor de Dios se nos infunde de manera especial para vivir como cristianos.  Durante la Edad Media y en los tiempos modernos la vida cristiana se entendió como un asunto individual, personal. Uno vivía su fe personal al modo clerical o al modo laico. Clérigos y laicos vivían su fe por separado.  Entre tanto la Iglesia se entendía al modo institucional. La Iglesia le pertenecía a los clérigos y no había consciencia o sentido de que la Iglesia fuésemos todos. Todavía hoy están los que siguen viendo la Iglesia al modo institucional. Se ven como miembros de la Iglesia como institución pública (especie de multinacional) antes que como «pueblo de Dios».  Podemos decir que de hecho la Iglesia es ambas cosas: institución y pueblo de Dios. Lo uno no quita lo otro. Pero a nivel pastoral y en sentido litúrgico prima el sentido existencial de pueblo de Dios (ver Lumen Gentium , Constitucion dogmática sobre la Iglesia, §’s 6 y 9). Esto es ...

Domingo 2° de Pascua, Ciclo B

El misterio pascual es el eje principal de nuestra vida cristiana. El misterio pascual es Jesús que nos lleva a la unión con Dios mediante su pasión, muerte y resurrección. La realidad pascual incluye tanto la pasión y muerte de Jesús cuanto su resurrección. Por eso en la misa al celebrar este misterio decimos, «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven Señor Jesús».  Todo el calendario litúrgico es un celebrar de este misterio de nuestra fe. Así, celebramos el misterio pascual de nuestra salvación con la temporada litúrgica de las semanas de cuaresma (nuestro morir al pecado y al egoísmo y a la vida alejada de Dios), que da paso y se refleja en el aspecto positivo de la resurrección en la temporada litúrgica de las semanas de Pascua. Igual, la Semana Santa se refleja en la semana pascual siguiente. Es lo mismo que decimos del bautismo, que conlleva las semanas del catecismo o catecumenado, el morir al quedar sumergidos en el agua y luego el renacer al salir (emerger) ...

El misterio pascual

He puesto unos apuntes en formato de una presentación en YouTube. Invito a verlos pulsando aquí . También propongo otra presentación de años anteriores, igual. Para verla, pulsar aquí .

Domingo de Ramos, Ciclo B (año 2024)

  Este domingo celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. De esta manera evocamos el triunfo final de Jesús cuando todos entraremos con él a la Nueva Jerusalén, la celeste.  Podemos tener eso en mente al hacer la procesión con ramos antes de entrar al templo para la celebración del día.  Una vez entrados al templo, se lee la primera lectura, de Isaías 50,4-7: «El Señor Dios me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escondí el rostro ante ultrajes y salivazos. El Señor Dios me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado.» De esa manera el profeta Isaías quizás se refirió a sí mismo o también al pueblo de Israel, maltratado y humillado por los asirios y babilonios. Dice que descubrió (Dios le abrió el oído) que Dios no lo abandonaría, lo que también se aplicaría al pueblo. Esto también lo entendemos ...

Domingo 4° del Tiempo Ordinario, Ciclo B

  En el evangelio de hoy Jesús comienza a revelarse como el Enviado de Dios al expulsar un demonio en plena sinagoga.  Anteriormente la revelación de Jesús como Mesías se dio con la Adoración de los Magos, con el bautismo en el Jordán, con el milagro de la transformación del agua en vino en las bodas de Caná. En los últimos dos domingos los primeros discípulos simplemente lo reconocieron con mirarlo y así le siguieron. Este domingo el mismo demonio por boca del poseído lo reconoce. «¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios», le dice. De seguro se corrió la voz y muchos hablaban de lo que pasó en la sinagoga. Nosotros también sabemos de lo sucedido por boca de los que lo cuentan (los evangelios). Más tarde a ese mismo Jesús Nazareno lo crucificaron y también nos enteramos como muchos en aquel entonces, por lo que nos cuentan. Pero por la gracia de la fe sabemos lo que sucedió, que ciertamente Jesús es el E...

Domingo 2° del Tiempo Ordinario, Ciclo B

  El evangelio de hoy está tomado de Juan 1,35 ss . Dos discípulos de Juan Bautista ven a Jesús que pasa y oyen que el Bautista dice, «Éste es el Cordero de Dios». Al momento van y siguen a Jesús. De esta manera el año litúrgico comienza dándole atención a la vida pública de Jesús y a los discípulos, que dejaron todo para seguirle.  Invito a los lectores a ver mis apuntes con motivo de las lecturas de este domingo que preparé en el año 2021 (oprimir para verlos).  Ahora propongo una reflexión sobre el título que el Bautista le dio a Jesús, «Cordero de Dios que quita el pecado del mundo».  En la tradición cristiana que se formuló en los primeros siglos Jesús es el cordero pascual sacrificado por los pecados del mundo, algo que recordamos y hacemos presente en la liturgia eucarística.  En efecto, los evangelios narran cómo Jesús fue crucificado en la tarde de la preparación de la pascua al momento que también se sacrificaban los corderos en el templo para la cena...

Domingo 34 del Tiempo Ordinario, Ciclo A -- Solemnidad de Cristo Rey

  El evangelio de hoy nos presenta el Juicio Final cuando Jesús vuelva en majestad La primera lectura de hoy está tomada del profeta Ezequiel 34,11-12.15-17. Nos presenta la imagen de Yahvé como el pastor que cuida del rebaño, el pueblo de Israel.  «Yo mismo buscaré mi rebaño y lo cuidaré. Como cuida un pastor de su grey dispersa, así cuidaré yo de mi rebaño,» dice. Es la misma imagen de Jesús como Buen Pastor. «Yo mismo apacentaré mis ovejas…Buscaré a la oveja perdida, recogeré a la descarriada…vendaré a las heridas…» Y termina: «Yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carnero y macho cabrío».  De esa manera la primera lectura anuncia el tema de este domingo: Jesús vino a buscar las ovejas perdidas para traerlas a su rebaño. Pero para que la oveja pueda entrar al Reino (el Reino es el rebaño) se necesita que también tenga las cualidades necesarias, que cumpla con el requisito de ciertas cualidades. Al Reino no pueden entrar los avaros, ni los egoístas (Mateo 6,23ss),...

Domingo 33 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús presenta la parábola de los talentos. La primera lectura , de Proverbios 31,10-13.19-20.30-31, presenta la figura de la mujer fuerte que es el ancla de su hogar y orgullo de su marido.  El salmo responsorial (salmo 127,1-2.3.4-5) responde a la primera lectura subrayando lo que distingue a un buen hijo de Dios, el respeto. «Dichoso el que teme al Señor,» cantamos.  Por «temor» queremos decir «respeto» a Dios. El verdadero respeto no deriva del miedo, sino del reconocimiento de Dios como Padre y  Señor nuestro. Obedecemos a Dios y vivimos según sus mandatos porque es lo adecuado. En el temor (respeto) de Dios el hombre y la mujer actúan reconociendo el modo justo, correcto, de actuar, que es lo que Dios nos pide. En la Biblia el «justo» es el que «teme» a Dios.  Entonces cantamos a la imagen de la familia: «Tu mujer, como parra fecunda, en medio de tu casa; tus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de tu mesa». Es la imagen de lo...

La Transfiguración del Señor (año 2023)

  Hoy celebramos la fiesta de la Transfiguración Esta fiesta la celebramos dos veces al año. La primera es en el tiempo litúrgico de cuaresma, en el domingo 2° de cuaresma. La segunda es el 6 de agosto (como hoy).  Se dice que una antigua tradición (desde tiempos del siglo 5°) proponía que la Transfiguración se dio 40 días antes de la pasión y muerte de Jesús. En el siglo 9° un papa estableció la fiesta en Occidente para celebrarse en agosto, 40 días antes del 14 de septiembre que hasta Vaticano II fue la fiesta del descubrimiento de la santa cruz por la emperatriz Helena. Hay otras versiones sobre el origen histórico de esta fiesta. También se dice que la fiesta fue instituida en Occidente para conmemorar un triunfo de los cristianos sobre los turcos en 1457 y se fijó para el 6 de agosto porque esa fue la fecha en que la noticia llegó a Roma. La tradición de celebrar esta fiesta también se asoció a la conmemoración de la construcción de la basílica de la Transfiguración sobr...