Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta fe

Domingo 4 de Cuaresma, Ciclo C

  En el evangelio de hoy vemos la parábola del hijo pródigo La primera lectura de hoy es del libro de Josué 5,9a.10-12. Corresponde al momento en que Moisés ha muerto y los israelitas entran a Canaán, acampando en Guilgal. En los calendarios antiguos marzo era el primer mes del año y la pascua judía se celebraba el día 14 de este mes. El texto nos dice que los israelitas celebraron la pascua, su liberación de Egipto, y a partir del día siguiente ya comenzaron su asentamiento definitivo en aquellos territorios, lo que se expresa con la imagen de, «Al día siguiente a la Pascua, comieron ya de los productos de la tierra».  La segunda lectura es de san Pablo, 2 Corintios 5,17-21. «Si alguno está en Cristo es una criatura nueva,» nos dice. De la misma manera que los israelitas en la Tierra Prometida, los cristianos bautizados en el agua y el Espíritu por la fe, son una criatura nueva en un mundo nuevo. En Cristo, Dios mismo nos reconcilió a él y con él, sin tener en cuenta nuestros...

Domingo 3 de cuaresma, ciclo C

  En el evangelio de hoy vemos la parábola de la higuera que el dueño quería cortar En el evangelio de hoy (Lucas 13,1-9) encontramos dos episodios puestos en secuencia por Lucas. Podemos asumir que ambos episodios están relacionados. En el primer episodio le vienen a contar a Jesús de unos galileos que Pilato hizo matar, mezclando su sangre con la sangre de los sacrificios que ofrecían. Jesús les dice que esos que murieron así eran tan pecadores como cualquier otro, implicando que la paga del pecado es la muerte (Romanos 6,23), como quiera.  Los fariseos eran los que creían que podían hablar de otros como más pecadores que ellos y no se daban cuenta de que todos somos tan pecadores unos como otros. Un cristiano lo piensa dos veces antes de abrir la boca para denunciar. «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos porque han padecido todo esto? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. O aquellos dieciocho sobre los que cayó la ...

Domingo 2 de Cuaresma, Ciclo C, año 2025

  El tema del evangelio de ese domingo es la transfiguración de Jesús El domingo pasado contemplamos a Jesús como ser humano en este mundo, que fue sometido a las tentaciones igual que nosotros. Fue tentado con el hambre (las necesidades biológicas), el orgullo (necesidades psicológicas) y la tentación de cuestionar o retar a Dios (tentaciones de lógica y teología, como preguntarse si Dios se acuerda de nosotros, cómo es que existe el mal). Esto último se implicó cuando el diablo le dijo que se tirara desde lo alto del templo, que en la Escritura está dispuesto que Dios enviará sus ángeles para protegerlo y Jesús le dijo que no se debe tentar a Dios. En todo eso se implica lo que debe ser la actitud de todo cristiano, que es la que Jesús nos presenta, la de confiar en Dios, en medio de la sobriedad (el manejo juicioso de nuestras necesidades biológicas) y la sencillez de un corazón que no es vanidoso ni engreído. Este domingo contemplamos a Jesús en su divinidad.  Igual que vi...

Domingo 1 de cuaresma, Ciclo C

  De las lecturas para este domingo llama la atención la segunda lectura, de la carta a los Romanos (10,8-13) de san Pablo, «La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón». Más adelante: «Porque, si profesas con tus labios que Jesús es Señor, y crees con tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo»; finalmente, «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo». Para el encuentro con Jesús y con Dios no hay otra pre condición que esta: cree en el Señor Jesús.  Invito a ver Hechos de los apóstoles 2,21: Todo el que invoque el nombre del Señor se salvará. Ver la nota al calce de la Biblia de Jerusalén: los cristianos se conocían por ser los que invocaban el nombre de Jesús. Lo vemos también en la misión de los discípulos, cuando Jesús los envió a misionar por Galilea, exorcizando demonios, a los que expulsaban invocando el nombre de Jesús. Hubo hasta quien, no siendo del grupo de los discípulos, expulsó demonios en nombre de Jesús....

Domingo 7 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

    En el evangelio de hoy vemos el tema del amor al prójimo En la primera lectura David, proscrito y perseguido por el rey Saúl, tiene la oportunidad de matar al rey. Pero no lo hace, demostrando que no se dejaba arrastrar por el rencor, el resentimiento o el odio ante la injusticia que sufría. En la segunda lectura san Pablo nos recuerda que las pasiones son cosa del hombre viejo, el carnal, y que al haber renacido en el Espíritu debemos vivir según criterios espirituales.   En el evangelio Jesús habla de lo que es vivir según las bienaventuranzas que él predicó el domingo pasado. «Yo les digo a ustedes que me escuchan: amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, oren por los que los calumnian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, no le impidas que tome también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Traten a los demás como querrían ustedes que ello...

Domingo 6 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús comienza el discurso de las Bienaventuranzas En la primera lectura (Jeremías 17,5-8) Dios por boca del profeta repudia al que vive sólo con criterios humanos. «Maldito quien confía en el hombre y busca el apoyo de las criaturas,» dice. Otra cosa es cuando nuestro corazón se apoya y se afianza en Dios. El que pone su confianza en Dios será como un árbol que hunde sus raíces junto al agua de una corriente y que por eso sobrevive los meses de sequía y siempre da fruto, nos dice el profeta.  En la segunda lectura san Pablo (1 Corintios 15,12.16-20) subraya que nuestra fe no es sólo para la vida en este mundo, sino frente al horizonte de la vida eterna. «Si hemos puesto nuestra esperanza en Cristo sólo en esta vida, somos los más desgraciados,» dice. Pero no; Cristo resucitó y con él resucitaremos a la vida eterna.  En el evangelio Jesús baja del monte con sus discípulos y se encuentra con una gran muchedumbre que vino de todas partes y desde muy...

Domingo 5 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Pedro reconoce a Jesús como el Mesías ante el signo de la pesca milagrosa En el evangelio de hoy (Lucas 5,1-11) ya Jesús se encuentra predicando en Cafarnaúm a la orilla del lago de Galilea y la gente le sigue y se agolpa alrededor de él para poder escucharle. Están junto a los pescadores que están lavando sus redes.  Parece que a Jesús se le ocurre subirse a una barca para hablar desde un punto más alto y así le puedan escuchar mejor. Entonces se sube a la barca de Simón (Pedro). Cuando termina de predicar, le pide que salgan mar afuera, que vayan a pescar. Pedro le dice que han estado pescando toda la noche sin éxito.  De seguro Pedro y sus compañeros habían estado escuchando la predicación de Jesús y ya lo ven como alguien especial. Ya hay cierta simpatía entre Pedro y Jesús, desde el momento en que Jesús se acercó a él para pedirle permiso para subirse a la barca y predicar desde allí. En ese contexto Jesús insiste que salgan a pescar. Pedro y...

Epifanía 2025

Este año la Epifanía, el 6 de enero, cae lunes. En Estados Unidos y otros países la Epifanía se celebra el domingo (el día anterior), mientras que en el mundo hispano la celebramos el lunes.  En la iglesias ortodoxas del Oriente Medio la verdadera fiesta de Navidad es la del 6 de enero, la de la Adoración de los Magos. «Epifanía» equivale a «revelación» y con esta celebración miramos a Jesús como revelación del Padre. Jesús se revela como Hijo de Dios a los Magos y lo mismo, en el bautismo en el Jordán y en el milagro de las bodas de Caná. En las iglesias orientales los tres episodios representan el mismo hecho, la epifanía o revelación de Jesús como «Dios con nosotros».  Veamos brevemente las lecturas del domingo 2° de Navidad (5 de enero). La celebración del segundo domingo de Navidad continúa con nuestra contemplación del misterio de la Encarnación de Dios en la persona de Jesús.  En el principio, al origen de todo lo creado, está Dios. En el principio no había nada, e...

Solemnidad de María, Madre de Dios

  El día primero del Año Nuevo se dedica a la contemplación de Jesús como Dios encarnado gracias al consentimiento de María a ser Madre de Dios, Madre del Salvador.  Gracias a su buena disposición, María hizo posible que Jesús naciera, y así logró la salvación para ella y para nosotros. Dios la predestinó para jugar ese papel y ella cooperó con el plan de Dios. De esa manera ella es modelo de fe y de fidelidad para nosotros.  Uno no es dueño de su cuerpo, ni de la sociedad, ni de la circunstancia histórica en que a uno le toca vivir. En los primeros meses y años de nuestra vida aprendemos a caminar y aprendemos a hablar, de la misma manera que alguien aprende a nadar. No es asunto de pensar, sino de tirarse a vivir como quien se tira al agua. Vamos aprendiendo cómo manejarnos dentro del mundo y la circunstancia en que estemos. Así también aprendemos a reconocer a Dios que nos interpela de tantas maneras. En ese sentido Jesús nos enseña cómo responder a nuestra realidad y ...

Navidad 2024

  Podemos meditar sobre una diversidad de textos que se leen en las misas de Navidad. «El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló.» (Isaías 9,1) «Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que proclama la paz, que anuncia la buena noticia, que pregona la justicia, que dice a Sion: «¡Tu Dios reina!». (Isaías 52,7) «Decid a la hija de Sion: Mira a tu salvador, que llega, el premio de su victoria lo acompaña, la recompensa lo precede». (Isaías 62, 11) «Se ha manifestado la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres.» (Tito 2,11) «Cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor al hombre, no por las obras de justicia que hubiéramos hecho nosotros, sino, según su propia misericordia, nos salvó por el baño del nuevo nacimiento y de la renovación del Espíritu Santo.» (Tito 3,4-5) «En muchas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por los pro...

Domingo 31 del Tiempo Ordinario, Ciclo B

  En el evangelio de hoy vemos lo fundamental para un cristiano: Dios y el prójimo En la primera lectura tomada del Deuteronomio vemos lo fundamental para un judío (y para todo ser humano): «Escucha, Israel: El… Señor es uno solo. Amarás, pues, al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Estas palabras que yo te mando hoy estarán en tu corazón». En el evangelio de hoy un escriba viene y le pregunta a Jesús cuál es el mandamiento mayor. Jesús le repite las palabras de la primera lectura de hoy: el mandamiento mayor es amar a Dios. Pero además hay un segundo mandamiento, añade Jesús. A lo fundamental que es el amor a Dios, Jesús añade el amor a los demás, citando Levítico 19,18: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Los escribas eran reconocidos por ser muy entendidos en las Escrituras y por eso se les consideraba autoridades y se les consultaba sobre asuntos de la fe, de la misma manera que hoy día los fieles consultan a los párrocos y a los ...

Domingo 30 del Tiempo Ordinario Ciclo B

  En el evangelio de hoy Jesús cura a un mendigo ciego. La primera lectura de hoy (Jeremías 31,7-9) anuncia la vuelta del Destierro, cuando un grupo de israelitas volvieron a Jerusalén y comenzaron la reconstrucción del templo, unos quinientos años antes de Cristo. Es un anuncio gozoso y dice que volverán entre consuelos, porque Yahvé no se olvidó de su pueblo. «Seré un padre para Israel,» dice el Señor por boca del profeta. El salmo responsorial (salmo 125) se hace eco de esa alegría. «Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sion, nos parecía soñar: la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares.» La segunda lectura (Hebreos 5,1-6) continúa con la lectura del texto de la carta a los Hebreos repartido entre estos domingos anteriores y los siguientes. Enfatiza el sacerdocio de Cristo, mediador nuestro ante el Padre. Esa dignidad sacerdotal no la asumió él por su cuenta, sino que le fue concedida por Dios que le dijo, «Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy»; o, como ...