En el evangelio de hoy Jesús presenta la parábola de los trabajadores en la finca, de los viñadores, del que contrató a unos al amanecer, otros al mediodía, otros al final del día y todos recibieron el mismo jornal, la misma paga. La primera lectura es de Isaías 55,6-9. «Busquen al Señor mientras se deja encontrar», nos dice. Y el profeta nos exhorta: «Que el malvado abandone su camino…que se convierta al Señor y él tendrá piedad». A continuación nos recuerda que la voluntad de Dios, sus decisiones, sus planes y determinaciones, no es algo que podemos juzgar. Dice el Señor por boca del profeta, «Cuanto dista el cielo de la tierra, así distan mis caminos de los de ustedes, y mis planes de sus planes». Primero hemos de buscar al Señor. Luego, hay que confiar en Dios de todo corazón. Uno tiende a pensar que Dios piensa como nosotros. Pero, ¿qué sabemos nosotros de cómo piensa Dios? Ese es el tema de la parábola que veremos hoy en el evangelio. Respondemos a la primera lectura ...
Carlos Ramos Mattei