En los tres ciclos de lecturas anuales el segundo domingo de cuaresma está dedicado al episodio de la transfiguración de Jesús sobre un monte (algo que evoca el Sinaí, monte de la Alianza de Moisés). Jesús se transfiguró ante los tres discípulos escogidos que son Pedro, Santiago y Juan. El domingo pasado vimos a Jesús en su aspecto humano, frente a las tentaciones. Ahora lo vemos en su aspecto divino, el que vive ahora mismo, el Resucitado, el que nos muestra el camino al Padre y nuestra condición futura. En él vemos la Nueva Alianza ofrecida por Dios, ya no solamente al pueblo de Israel, sino a todos nosotros, a toda la humanidad. Igual, vemos la imagen de nuestra condición futura que ya se da en la transformación de nuestra vida, en la conversión de vida que cultivamos en las semanas de la cuaresma camino a la resurrección pascual. La primera lectura es del Génesis 12,1-4 y nos presenta el llamado de Dios a Abrahán, a que salga de su tierra y se encamine a la tierra prome...
Carlos Ramos Mattei