Preocupa, el papel que están jugando cristianos evangélicos y católicos de la extrema derecha en Estados Unidos, al promover leyes de género en Estados Unidos, motivados por un entusiasmo farisaico. Pasa lo mismo con la obsesión con el tema del aborto. Es algo inquietante y escandaloso. Este es el ejemplo que Jesús nos dio, el camino al Padre: pensar en el bien de los demás y estar dispuesto a ser incomprendido al punto de ser torturado y asesinado (morir en la cruz). Jesús nunca habló de buscar el poder para entonces imponerle a la sociedad los criterios cristianos. De los evangelios, ¿se puede derivar una doctrina sobre los temas de género? Luego, si fuera posible derivar tal doctrina, ¿debe el cristiano buscar imponerla políticamente mediante leyes del estado? Comencemos por los evangelios. Jesús nunca dijo que vino a abolir la Ley de Moisés. Pero sí propuso permitir que el pecador pudiera enmendar su vida, cambiar de vida. Recordemos que el Bautista y luego Jesús predic...
Carlos Ramos Mattei