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Mostrando las entradas con la etiqueta fariseos

Domingo 4 de Cuaresma, ciclo A

El evangelio del cuarto domingo de cuaresma tiene como tema la curación milagrosa de un ciego de nacimiento y la ceguera de los fanáticos judíos para reconocer lo sucedido. Hoy también hay fanáticos católicos y evangélicos que no tienen la disposición necesaria para ver. Toca a cada uno preparar su ánimo repasando las propias ideas con sencillez y mente abierta y con temor y temblor (Filipenses 2,11), algo que puede ser apropiado en estos días de cuaresma, para que Dios pueda actuar en uno y así recibir la gracia de ver mejor. La primera lectura narra la unción de David como futuro rey de Israel. Está tomada de 1 Samuel 16,1b.6-7.10-13a. Dios le dice a Samuel que tome un cuerno lleno de aceite y vaya a casa de Jesé para escoger el nuevo rey. Jesé le presenta uno a uno a sus hijos y cuando le traen a David el Señor le deja saber a Samuel que ese es el escogido. Samuel entonces derrama el aceite sobre su cabeza y desde aquel día el espíritu del Señor estuvo con David.   Valga recorda...

Domingo 1 de Cuaresma Ciclo A

  La cuaresma es tiempo de oración, ayuno, limosna, conversión de vida. No es que uno sólo reza en cuaresma; ciertamente oramos todo el año, lo mismo que continuamente practicamos la limosna y la conversión de vida. Esto es algo así como el aseo, que continuamente lo hacemos. Es como limpiar la casa, que hay momentos del año en que lo hacemos de manera más completa.    En tiempos medievales la cuaresma adquirió un carácter penitencial, de acusar a los pecadores y traerlos a pedir perdón a Dios. Sigue siendo así, pero en nuestros días es preferible recordar lo que dijo Jesús, que no vino a condenar ni acusar, sino a invitar a la conversión (Juan 3,17). El ayuno y las prácticas penitenciales no tienen sentido si no se dan en el contexto de la conversión. Y en estos últimos años (con papa Francisco) la conversión significa traducir la fe a las actividades en que los feligreses salen al encuentro de los marginados, de manera que la iglesia no es el círculo de los santos, sino...

Domingo 5 del Tiempo Ordinario Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús nos dice que los cristianos somos la sal del mundo, la luz del mundo que ilumina las tinieblas al anunciar su mensaje y vivir como cristianos. La primera lectura está tomada del libro de Isaías 58,7-10. «Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, cubre a quien ves desnudo y no te desentiendas de los tuyos,» nos dice. El contexto de las palabras de Isaías es el tema del ayuno, la penitencia, la oración a Dios en tiempos de la vuelta del Exilio en Babilonia. Es cuando los profetas como Jeremías e Isaías desglosan lo que es la Nueva Alianza, la que radica en el corazón y la consciencia de cada uno y que consiste más en la bondad, en prestar atención al prójimo. ¿De qué vale clamar a Dios si no se tiene presente al prójimo? ¿De qué vale luchar contra el aborto si no se tiene presente la necesidad de los pobres, de los marginados, de los migrantes, así? Más de un cristiano ultra derechista tendrá que dar cuenta del odio en su corazón, ...

Domingo 22 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

   La lectura del evangelio de hoy nos invita a ser humildes. La primera lectura de hoy está tomada del libro de Sirac (Eclesiástico) y alaba la humildad. «Cuanto más grande seas, más debes humillarte, y así alcanzarás el favor del Señor», nos dice. Más adelante: «La desgracia del orgulloso no tiene remedio, pues la planta del mal ha echado en él sus raíces».  El salmo responsorial (salmo 67) alaba a Dios, que preparó una casa para los pobres: «Dios prepara casa a los desvalidos, libera a los cautivos y los enriquece». Cuando somos unos desamparados que Dios rescata y nos lleva a su casa, no tiene sentido ser orgullosos, sino agradecidos.  La segunda lectura continúa con la carta a los Hebreos que venimos viendo desde hace varios domingos. Los cristianos no hemos tenido que sentirnos sobrecogidos con el fuego y el estruendo de la presencia de Dios en el monte Sinaí (como los israelitas cuando Moisés subió al monte para recibir la Ley), sino que Dios se nos ha mostrad...

Domingo 18 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús nos recuerda la vanidad de las riquezas En los domingos anteriores Jesús le dijo a Marta que una sola cosa es necesaria en esta vida y María había escogido la mejor parte. Tradicionalmente esto se ha interpretado en el sentido de la vida de oración contemplativa, al menos en los últimos quinientos años. El episodio del evangelio de hoy parece confirmar esto. Pero no hemos de concebir el ideal de la vida cristiana como la de un llegar a ser ángeles. Tampoco tenemos que engreírnos como los fariseos pensándonos mejores que los demás. La primera lectura de hoy está tomada del primer capítulo del Eclesiastés (Qohéleth). Comienza diciendo que todo es vanidad, ese afanarse por la sabiduría y la ciencia, tanto como afanarse por comer y beber, porque todo termina al final con la muerte. Para qué afanarse por los bienes y riquezas de este mundo, si al final todo desaparece, todo se pierde.  Con el salmo responsorial (salmo 89) respondemos a la primera lect...

Domingo 16 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En las lecturas de hoy encontramos el tema de la hospitalidad La primera lectura de hoy (Génesis 18,1-10) narra cuando tres visitantes son acogidos por Abrahán y le anuncian que en el plazo de un año su esposa tendrá un hijo. En la tradición se han interpretado los tres visitantes como un símbolo de la Santísima Trinidad. Como quiera que fuere, el caso es que Abrahán ve tres hombres y los invita a pasar, a entrar a su tienda y compartir con él. Ve en ellos la presencia de Dios y así es como los cristianos debemos ver a los extraños que necesitan de nuestra ayuda. «Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo», dirá Jesús en el Juicio Final, «porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme.» (Mateo 25,34-36) Ese mendigo drogadicto que pide en la esquina del semáfor...

Solemnidad de san Pedro y san Pablo

  Catacumbas, siglo 4° Hoy celebramos estos dos pilares del cristianismo en su primer momento, en sus orígenes, en el tiempo inmediatamente posterior a la predicación, muerte y resurrección de Jesús. La primera lectura de hoy está tomada del libro de los Hechos de los apóstoles 3,1-10. Narra la curación de un lisiado, en los primeros años después de la resurrección de Jesús. En aquellos primeros años los discípulos y apóstoles permanecieron en Jerusalén; «Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón» (Hechos 2.46). Pedro y Juan ven a un lisiado de nacimiento a la entrada del templo. Pedro se detiene y le dice, «No tengo dinero, pero en nombre de Jesucristo Nazareno, levántate y anda». Y enseguida el lisiado se levantó y entró al templo brincando y alabando a Dios. Fue un ejemplo del gran poder de Dios al invocar el nombre santo de Jesús. Es lo que ya se vio antes e...