Duccio Las semanas del tiempo pascual son equivalentes a la época de cuaresma, ahora en sentido positivo, en sentido festivo. En la cuaresma vivimos el misterio del llamado de Dios en la persona de Jesús que nos lleva a la conversión de vida y ahora en Pascua vivimos la alegría del misterio de nuestra vida en Cristo, ya redimidos por su gracia. No es tiempo de ascetismo, ni de rezar de rodillas, sino tiempo de celebrar nuestra liberación. (San Eusebio de Cesarea, Del Tratado sobre la solemnidad de la Pascua .) De igual manera que en la cuaresma practicamos unas devociones como el viacrucis ahora es tiempo de celebrar el camino pascual con unas estaciones que recuerden los encuentros con el Cristo resucitado. Un caso de una estación pascual lo vemos en el evangelio de hoy, en la narración de la incredulidad del apóstol Tomás. La primera lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2,42-47. Describe la primera comunidad de Jerusalén. Todos compartían sus bienes en c...
Carlos Ramos Mattei