Ir al contenido principal

Fiesta de Cristo Rey





Me contó un amigo español que en los años de 1960 había un grupo derechista católico, Juventudes de Cristo Rey, que cuando creían conveniente le caían a palos a cualquiera. Eran parientes de los cristeros mexicanos, hoy también de moda entre los derechistas católicos. Me contó que en una ocasión en que le caían a palos a un pobre chico, le llamaron la atención al guardia que estaba allí, a la vista. “Al grito de Viva Cristo Rey de esos, no puedo intervenir,” dijo en otras palabras.
“El error no tiene derechos,” decía un cardenal español al votar en contra de la Declaración de Libertad Religiosa, del Concilio Vaticano II. Hay católicos que creen eso. Si ellos tienen la verdad de su lado pueden albergar todo el odio que sea contra los equivocados. Jesús dijo, “Yo soy el Camino, la Verdad, y la Vida”. Pero no creo que se refería a la verdad que defienden esos católicos conservadores.
Quizás la confusión deriva de cómo se ve eso del “Reino” y de “Instaurar todo en Cristo”. 
Combatir el mal con el mal no tiene sentido cristiano. 
“La violencia nada engendra, sólo el amor es fecundo,” palabras con luz de José Miguel Agrelot, nuestro comediante puertorriqueño. 
Pero mejor ir a los evangelios.
Mateo 13, 24 - El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo.
Mateo 13,31 - Otra parábola les propuso: El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo.
Mateo 13,33 - Les dijo otra parábola: El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo.
Ciertamente no habla del crecimiento del Reino por la violencia, el engaño, el doble sentido al contestar preguntas, los subterfugios, o los trucos sucios. Tampoco es asunto de entrar en polémicas. Anunciar el Reino no es polemizar.
Anunciar el Reino es eso: anunciar, como el sembrador que sale a sembrar. Luego la semilla germina y puede crecer como el grano de mostaza, o como el fermento en la masa.
Mateo 18,3 - [Jesús les] dijo: “Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos.”
Mateo 23, 13 - ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos! Vosotros ciertamente no entráis; y a los que están entrando no les dejáis entrar.
Los fariseos son los que creen que la religión es cosa de apariencias, o de cumplir con unas leyes. 
A buen entendedor, pocas palabras bastan.

No sé si todavía la radio del Vaticano usa como tema la tonada de “Christus Vincit, Christus Regnat, Christus Imperat. Bien entendido, esa es la cosa. ¿Quién reina en nuestro corazón? Uno que ha conocido a Jesús y ha recibido el don de la fe, sabe que no es asunto de combatir el mal con el mal. Eso es venderle el alma al diablo.


——————

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El ayuno de Jesús en el desierto

El Espíritu llevó a Jesús al desierto, "para ser tentado" (Mateo 4:1). Allí Jesús ayunó durante cuarenta días. En conmemoración de esos cuarenta días nosotros observamos la cuaresma. Jesús no necesitaba ayunar. Tampoco necesitaba ser bautizado en el Jordán. Se nos dice que esto fue así para nuestra edificación, para enseñarnos el camino. En los relatos del bautismo de Jesús en el Jordán (Marcos 1:9; Mateo 3:13; Lucas 3:21) siempre se deja sentir la presencia del Espíritu. Inmediatamente después del bautismo, Jesús es conducido al desierto por ese Espíritu. Si ayunó, fue por la inspiración del Espíritu. Si no tenía pecado, su ayuno no tenía un carácter penitencial o punitivo, como para pagar por sus pecados. Tampoco nuestro ayuno tiene que tener carácter penitencial, como si con nuestros actos pudiésemos agradar a Dios para conseguir el perdón de nuestros pecados. Cuando Jesús perdona en los evangelios, tampoco exige penitencia o castigo. Para que Dios exigiera castigo te...

Domingo 27 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy vemos el papel de la fe en nuestras vidas La primera lectura de hoy está tomada el profeta Habacuc (1,2-.2,2-4). El profeta está agobiado por los crímenes a su alrededor, por las contiendas entre su pueblo que llevan a la violencia. «Hasta cuándo Señor, pediré auxilio sin que me oigas», dice. El Señor responde: «El altanero no triunfará; pero el justo por su fe vivirá».  Este luego se convirtió en el lema de la Reforma protestante: el justo vivirá por su fe. Los estudiosos nos dicen (sigo las notas al calce de la Biblia de Jerusalén) que «altanero» también puede traducirse por «el que tiene el alma hinchada», que a su vez se entiende como «el que no tiene buena intención»; «que no tiene el alma recta», el engreído, el que está poseído de un orgullo excesivo. Los griegos hablaban del que padece hubris , el orgullo desmedido que lleva a la perdición. Son los que no son como el justo, que tiene el alma recta, que sólo piensa en Dios y el prójimo, como nos...

Domingo 28 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy vemos la curación de diez leprosos La primera lectura está tomada de 2 Reyes 5,14-17. Naamán, general del ejército arameo, padecía de lepra. Una muchachita al servicio de la señora de Naamán le sugirió que fuera a consultar con el profeta Eliseo para ver si se curaba. El profeta le mandó a decir que debía bañarse siete veces en el río Jordán y quedaría limpio. Y así fue; Naamán fue y se bañó siete veces y quedó curado. La primera lectura de hoy presenta su agradecimiento y su reconocimiento de Yahvé como verdadero Dios. Naamán entonces reconoce que no hay en toda la tierra otro dios más poderoso que el Dios de Israel. Entonces decide llevarse tierra para con ella hacerle un altar a Yahvé allá en su patria. Con el salmo 97 reaccionamos: Dios ha hecho maravillas, los confines de la tierra han contemplado la salvación que viene de Dios. Dios no es sólo el dios de Israel, sino que es Dios para toda la humanidad, para toda la tierra y así es como se ha revelado ...