En el evangelio de hoy Jesús presenta la parábola de los trabajadores en la finca, de los viñadores, del que contrató a unos al amanecer, otros al mediodía, otros al final del día y todos recibieron el mismo jornal, la misma paga. La primera lectura es de Isaías 55,6-9. «Busquen al Señor mientras se deja encontrar», nos dice. Y el profeta nos exhorta: «Que el malvado abandone su camino…que se convierta al Señor y él tendrá piedad». A continuación nos recuerda que la voluntad de Dios, sus decisiones, sus planes y determinaciones, no es algo que podemos juzgar. Dice el Señor por boca del profeta, «Cuanto dista el cielo de la tierra, así distan mis caminos de los de ustedes, y mis planes de sus planes». Primero hemos de buscar al Señor. Luego, hay que confiar en Dios de todo corazón. Uno tiende a pensar que Dios piensa como nosotros. Pero, ¿qué sabemos nosotros de cómo piensa Dios? Ese es el tema de la parábola que veremos hoy en el evangelio. Respondemos a la primera lectura ...
En el evangelio de hoy Jesús habla de cómo debemos perdonar y ser misericordiosos. La primera lectura es del libro del Eclesiástico (Sirac) 27,30-28,7. «Rencor e ira también son detestables, el pecador los posee. El vengativo sufrirá la venganza del Señor, que llevará cuenta exacta de sus pecados. Perdona la ofensa a tu prójimo,» nos dice. De esa manera vemos el tema del evangelio de hoy: ser misericordiosos como nuestro Padre celestial es misericordioso. Si pedimos perdón por nuestros pecados, cómo no vamos a perdonar a nuestro prójimo. Notar que, a diferencia del domingo anterior en que se habló de la disposición de ánimo del prójimo que ofende, este domingo se habla de nuestra propia disposición de ánimo. Nos toca a nosotros estar dispuestos a perdonar al modo con que Dios siempre está dispuesto a perdonar. Algunos en el pasado tomaron las enseñanzas de Jesús como algo totalmente nuevo respecto a la tradición judía. Pero aquí vemos que Jesús nos enseña algo que está den...