En el evangelio de hoy Jesús declara su intención de darle a Pedro las llaves del reino de los cielos. La primera lectura de hoy es de Isaías 22,19-23. Dios declara la destitución de Sobná, mayordomo del palacio para sustituirlo por Eliaquín, que ahora podrá portar la llave del palacio sobre sus hombros. «Abrirá y nadie cerrará; cerrará y nadie abrirá», dice el Señor. En el evangelio Jesús dirá lo mismo de Pedro, como declarándolo futuro mayordomo del reino de los cielos. En aquella época las puertas de los palacios eran enormes y las llaves también. De ahí que el mayordomo tuviera que cargar la llave sobre los hombros. Con versos del salmo 138(137) alabamos a Dios porque escucha las súplicas de los pobres, se fija en el humilde, y su misericordia es eterna. Le rogamos, igual, que no se olvide de nosotros, «No abandones la obra de tus manos». Con la segunda lectura continuamos viendo el texto de san Pablo en Romanos 11,33-36. Alabamos a Dios en su insondable sabi...
En el evangelio de hoy Jesús accede a socorrer a una mujer cananea, una mujer «palestina» y no judía. La salvación está disponible para todos, judíos y no judíos. Esto ya está anticipado por el profeta Isaías en la primera lectura. La primera lectura es del profeta Isaías 56,1.6-7. «Esto dice el Señor: “Observen el derecho y practiquen la justicia, porque muy pronto llegará mi salvación y ya está por revelarse mi justicia”». Entonces añade que la salvación está disponible también para los extranjeros, para los que no son judíos. «A todos los que observen el sábado sin profanarlo y se mantengan firmes en mi alianza, yo los conduciré hasta mi santa Montaña … sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptados sobre mi altar, porque mi Casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos». Vemos que este pasaje de Isaías recuerda lo que dirá Jesús al sacar los mercaderes del templo: «Mi casa es casa de oración». Vemos que Isaías propone que en los tiempos mesiánicos se...