Ir al contenido principal

Entradas

Domingo 26 del Tiempo Ordinario Ciclo A

  El evangelio de hoy nos llama a no ser fariseos y trata de dos hermanos que escucharon el llamado de su padre. Uno cumplió y el otro no cumplió.  En el evangelio de hoy Jesús presenta una especie de parábola que ilustra el proverbio de «Obras son amores y no buenas razones».  La primera lectura es del profeta Ezequiel 18,25-28. «Cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él salva su propia vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá», nos dice.  Puede que el malvado parezca pasarla bien en esta vida, mientras el bueno sufre y pasa dificultades. Pero Dios es justo y ofrece vida eterna al que cambia de conducta y es fiel a Dios.  Respondemos cantando versos del salmo 24: «Señor, enséñame tus caminos…haz que camine con lealtad». Puede que nos hayamos desviado del buen camino, pero pedimos a Dios que ilumine nuestro caminar, que podamos conocer cómo volvernos hacia él. A...
Entradas recientes

Domingo 25 del Tiempo Ordinario Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús presenta la parábola de los trabajadores en la finca, de los viñadores, del que contrató a unos al amanecer, otros al mediodía, otros al final del día y todos recibieron el mismo jornal, la misma paga. La primera lectura es de Isaías 55,6-9. «Busquen al Señor mientras se deja encontrar», nos dice. Y el profeta nos exhorta: «Que el malvado abandone su camino…que se convierta al Señor y él tendrá piedad». A continuación nos recuerda que la voluntad de Dios, sus decisiones, sus planes y determinaciones, no es algo que podemos juzgar. Dice el Señor por boca del profeta, «Cuanto dista el cielo de la tierra, así distan mis caminos de los de ustedes, y mis planes de sus planes». Primero hemos de buscar al Señor. Luego, hay que confiar en Dios de todo corazón.  Uno tiende a pensar que Dios piensa como nosotros. Pero, ¿qué sabemos nosotros de cómo piensa Dios? Ese es el tema de la parábola que veremos hoy en el evangelio. Respondemos a la primera lectura ...

Domingo 24 del Tiempo Ordinario Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús habla de cómo debemos perdonar y ser misericordiosos. La primera lectura es del libro del Eclesiástico (Sirac) 27,30-28,7. «Rencor e ira también son detes­tables, el pecador los posee. El vengativo sufrirá la venganza del Señor, que llevará cuenta exacta de sus pecados. Perdona la ofensa a tu prójimo,» nos dice. De esa manera vemos el tema del evangelio de hoy: ser misericordiosos como nuestro Padre celestial es misericordioso. Si pedimos perdón por nuestros pecados, cómo no vamos a perdonar a nuestro prójimo.  Notar que, a diferencia del domingo anterior en que se habló de la disposición de ánimo del prójimo que ofende, este domingo se habla de nuestra propia disposición de ánimo. Nos toca a nosotros estar dispuestos a perdonar al modo con que Dios siempre está dispuesto a perdonar. Algunos en el pasado tomaron las enseñanzas de Jesús como algo totalmente nuevo respecto a la tradición judía. Pero aquí vemos que Jesús nos enseña algo que está den...

Domingo 23 del Tiempo Ordinario Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús habla de cómo proceder con el hermano que ofende y de cómo él está con nosotros cada vez que nos reunimos en su nombre. La primera lectura es del profeta Ezequiel 33,7-9. Dios dice al profeta, «A ti, hijo de hombre, te he puesto de centinela en la casa de Israel». Ezequiel debe denunciar los pecados para buscar que el malvado  se arrepienta. Si no le advierte al pecador, el profeta deberá responder también por la conducta del malvado, pero si efectivamente le llama la atención al pecador y el pecador no se arrepiente, el malvado se condenará, pero Ezequiel habrá salvado la vida.  (1) Pareciera que el fin de los malvados será la desaparición en la nada, mientras que los justos alcanzarán la vida eterna. Si amonestamos a los malvados ellos puede que se pierdan, pero también habrán tenido la oportunidad de salvar sus vidas. (2) El profeta Ezequiel en esta lectura se refiere a sí mismo como «hijo de hombre». Pudiera ser una fórmula solemne para ...

Domingo 22 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús aclara que su Reino no es de este mundo y esto confunde a Pedro. La primera lectura es del profeta Jeremías 20,7-9. A Jeremías le tocó anunciar las calamidades que vendrían con el triunfo de los babilonios, la destrucción del templo y el Cautiverio al que serían llevados los judíos. Lo hizo en el momento en que los judíos se veían amenazados pero todavía no se había dado la catástrofe. Los líderes del pueblo esperaban poder evitarla y las profecías de Jeremías desmoralizaban al pueblo, de manera que el profeta era un problema político. De ahí que lo arrestaron, le dieron una paliza y lo metieron en un calabozo. La lectura de hoy corresponde a ese momento en que Jeremías se siente agobiado, porque ha respondido al llamado de Yahvé de anunciar la desgracia como castigo a las infidelidades del pueblo. Así protesta ante Dios por tener que cumplir ese papel tan ingrato en aquella historia. «Me sedujiste, Señor y me dejé seducir…he sido el hazmerreír…la pal...

Domingo 21 del Tiempo Ordinario Ciclo A

En el evangelio de hoy Jesús declara su intención de darle a Pedro las llaves del reino de los cielos. La primera lectura de hoy es de Isaías 22,19-23. Dios declara la destitución de Sobná, mayordomo del palacio para sustituirlo por Eliaquín, que ahora podrá portar la llave del palacio sobre sus hombros. «Abrirá y nadie cerrará; cerrará y nadie abrirá», dice el Señor. En el evangelio Jesús dirá lo mismo de Pedro, como declarándolo futuro mayordomo del reino de los cielos.  En aquella época las puertas de los palacios eran enormes y las llaves también. De ahí que el mayordomo tuviera que cargar la llave sobre los hombros.  Con versos del salmo 138(137) alabamos a Dios porque escucha las súplicas de los pobres, se fija en el humilde, y su misericordia es eterna.  Le rogamos, igual, que no se olvide de nosotros, «No abandones la obra de tus manos».  Con la segunda lectura continuamos viendo el texto de san Pablo en Romanos 11,33-36. Alabamos a Dios en su insondable sabi...

Domingo 20 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

 En el evangelio de hoy Jesús accede a socorrer a una mujer cananea, una mujer «palestina» y no judía.  La salvación está disponible para todos, judíos y no judíos. Esto ya está anticipado por el profeta Isaías en la primera lectura. La primera lectura es del profeta Isaías 56,1.6-7. «Esto dice el Señor: “Observen el derecho y practiquen la justicia, porque muy pronto llegará mi salvación y ya está por revelarse mi justicia”». Entonces añade que la salvación está disponible también para los extranjeros, para los que no son judíos. «A todos los que observen el sábado sin profanarlo y se mantengan firmes en mi alianza, yo los conduciré hasta mi santa Montaña … sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptados sobre mi altar, porque mi Casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos».   Vemos que este pasaje de Isaías recuerda lo que dirá Jesús al sacar los mercaderes del templo: «Mi casa es casa de oración». Vemos que Isaías propone que en los tiempos mesiánicos se...