En el evangelio de hoy vemos el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. La primera lectura es de Isaías 55,1-3. Presenta lo que viene con la aceptación de la Nueva Alianza en los tiempos mesiánicos: «¡Vengan a tomar agua, todos los sedientos, y el que no tenga dinero, venga también! Coman gratuitamente su ración de trigo, y sin pagar, tomen vino y leche.». Serán tiempos en que los pobres y los que no tienen dinero podrán tener comida, leche, pan, vino, de gratis. Vemos que la multiplicación de los panes y los peces del evangelio de hoy se anticipa en esta primera lectura de Isaías. Se trata de otro signo más de la llegada del reino de Dios, junto a las curaciones de los ciegos, los tullidos y los atormentados por espíritus, además de la resurrección de los muertos. «¿Por qué gastan dinero en algo que no alimenta?» —continúa la lectura de Isaías—. Aquí recuerda el evangelio de los domingos anteriores: descubrir la entrada al reino de los cielos es como d...
En el evangelio de hoy Jesús continúa presentándonos parábolas sobre el reino de Dios o reino de los cielos. La primera lectura es de 1 Reyes 3,5.7-12. Dios se le aparece a Salomón en sueños. «Pídeme lo que deseas te dé,» le dice. Salomón entonces le pide inteligencia para servir bien a su pueblo. Esta petición le agrada a Dios, porque en vez de pedir para sí mismo, Salomón pidió para beneficio de su pueblo. Por esta razón Dios le promete larga vida y sabiduría, lo que hará de su reino uno de mucho esplendor. Respondemos a la primera lectura con versos del salmo 119(118). «Mi porción es el Señor…tu ley será mi delicia», cantamos. La ley del Señor es consuelo y alegría para el que reconoce la bondad del Señor. La segunda lectura continúa con el texto que venimos leyendo todos estos domingos, de la carta de san Pablo a los Romanos 8,28-30. «A los que aman a Dios todo les sirve para el bien», y si amamos a Dios es porque Dios nos llamó primero. «Y a los que predestinó, l...