En el evangelio de hoy Jesús dice que hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. La primera lectura es de Isaías 45,1.4-6. El profeta revela que Ciro, emperador de Persia, el que le permitió a los judíos volver a su tierra y comenzar a reconstruir el templo destruido por los babilonios, en realidad es un instrumento de la voluntad divina. «Por mi siervo Jacob, por mi escogido Israel, te llamé por tu nombre, te di un título de honor, aunque no me conocías. Yo soy el Señor y no hay otro», anuncia el profeta. Ciro, el emperador, es un ungido del Señor, uno llamado por Dios para la liberación de los judíos. De la misma manera Jesús le dirá a Pilato, «No tendrías contra mí ningún poder, si no se te hubiera dado de lo alto» (Juan 19,11). Respondemos a la primera lectura con versos del salmo 96(95): «Canten al Señor un cántico nuevo…Díganle a los pueblos, ‘El Señor es rey: él gobierna los pueblos rectamente’». ¿Cómo gobierna Dios al mundo? Esto es un miste...
En el evangelio de hoy Jesús presenta la parábola de los convidados a una boda. La primera lectura es de Isaías 25,6-10. El profeta anuncia los tiempos mesiánicos cuando Dios ofrecerá un gran festín sobre el monte Sión, para todos los pueblos. Dios «aniquilará la muerte para siempre. El señor enjugará las lágrimas de todos los rostros». En aquellos tiempos felices todos los pueblos conocerán la salvación. Esta imagen del banquete mesiánico es la que usará Jesús en la parábola del evangelio de hoy. Respondemos a la primera lectura con versos del salmo 23(22), el salmo del Buen Pastor. «El Señor es mi pastor, nada me falta…». Más adelante: «Preparas una mesa ante mí…me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa». Es una imagen de la felicidad futura, «…y habitaré en la casa del Señor por años sin término». La segunda lectura continúa con Filipenses 4,12-14.19-20. San Pablo agradece las ayudas y el apoyo que recibió de los filipenses. Dice que sabe vivir lo mismo cuando hay, que ...