En el evangelio de hoy Jesús se revela como consciente de ser Hijo de Dios y se presenta como manso y humilde y nos exhorta a imitarlo. La primera lectura es del profeta Zacarías 9,9-10. Es la que tradicionalmente asociamos a la entrada en Jerusalén el Domingo de Ramos. «¡Alégrate, Jerusalén! Mira que viene tu rey, justo y triunfador, pobre y montado en un borrico… [el que] proclamará la paz a los pueblos». Esta primera lectura la asociamos a su vez al evangelio de hoy, a Jesús que llega y expresa su consciencia de filiación divina y que viene a anunciar la llegada del Reino. Pero como sabemos no se trata de un reino político, sino de un reino del corazón y de cambiar el enfoque (la conversión) de nuestro modo de entender nuestras vidas. Respondemos con versos del salmo 144 ensalzando a Dios para proclamar la gloria de su reinado. Y como ya sabemos su Reino no es el del Cristo Rey de los que cien años atrás empuñaban los rifles para hacer guerra santa buscando imponer las leyes «c...
En el evangelio de hoy Jesús continúa hablándole a los discípulos al enviarlos en misión. Igual que en el pasaje del domingo anterior Jesús subraya que el que le dé su respaldo recibirá su recompensa. Es lo que vemos también en la primera lectura de hoy. La primera lectura es de 2 Reyes 4,8-11.14-16. Habla del profeta Eliseo, y de una dama adinerada y su marido. Ella vio que él pasaba por su vecindad y decidió ofrecerle alojamiento para pernoctar. Con ese propósito acordó con su marido prepararle un espacio, una habitación en su casa donde él pudiera quedarse en sus viajes. Eliseo, agradecido, le anunció que quedaría encinta y tendría un hijo. Respondemos con versos del salmo 88. «Cantaré eternamente las misericordia del Señor,» cantamos; «Porque el Señor es nuestro escudo, y el Santo de Israel nuestro Rey». La segunda lectura continúa con Romanos 6,3-4.8-11. Con el bautismo fuimos sepultados con Cristo y con él también resucitamos. Quien muere con Jesús y resucita co...