Hoy las lecturas nos pueden llevar a echar una mirada de conjunto a la historia de la salvación. En la primera lectura vemos la revelación de Dios a Moisés sobre el monte Sinaí y el evangelio nos recuerda el gran amor de Dios para con el mundo y para con nosotros, al punto de enviarnos a su hijo hecho humano para enseñarnos el camino al Padre. Hoy podemos considerar a Dios y su relación con nosotros. En la primera lectura (Éxodo 34, 4b-6.8-9) Moisés sube al Sinaí una segunda vez, luego de haber tirado contra el piso y haber roto las tablas de la Ley por la indignación al ver que el pueblo estaba idolatrando un becerro de oro. Ahora vuelve a subir y lleva consigo otras tablas para que Dios escriba sobre ellas y de primera intención se postra ante él pidiendo perdón por el pueblo. Dios desciende, se manifiesta, se hace presente como una nube densa sobre el monte. Le declara que es compasivo y misericordioso, rico en clemencia y lealtad. Posiblemente sigue el patrón del diá...
La primera lectura de hoy (Hechos 2,1-11) ya narra lo sucedido el día de Pentecostés. Se siente el ruido estruendoso de una ventolera y entonces ven como llamas de fuego que se posan sobre la cabeza de los presentes. Quedan todos llenos del Espíritu Santo y comienzan a hablar en lenguas y salen afuera y comienzan a predicarle a los que habían venido a Jerusalén para Shavuot, la celebración del Pentecostés judío, los cincuenta días después de la Pascua judía. Sobre esta fiesta el lector puede ver la nota al calce de la Biblia de Jerusalén a Éxodo 23,14. Según nos narra el autor de Hechos de los apóstoles todos salieron afuera a proclamar el evangelio en distintas lenguas. El canto responsorial es del salmo 103: «Bendice alma mía al Señor…Goce el Señor en sus obras…y yo me alegraré con el Señor». Respondemos a la narración de aquel primer día de Pentecostés con nuestras alabanzas a Dios por sus maravillas. La segunda lectura es 1 Corintios 12,3-7.12-13. «Nadie puede decir: «J...