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Entradas

Domingo 1 de Cuaresma Ciclo A

  La cuaresma es tiempo de oración, ayuno, limosna, conversión de vida. No es que uno sólo reza en cuaresma; ciertamente oramos todo el año, lo mismo que continuamente practicamos la limosna y la conversión de vida. Esto es algo así como el aseo, que continuamente lo hacemos. Es como limpiar la casa, que hay momentos del año en que lo hacemos de manera más completa.    En tiempos medievales la cuaresma adquirió un carácter penitencial, de acusar a los pecadores y traerlos a pedir perdón a Dios. Sigue siendo así, pero en nuestros días es preferible recordar lo que dijo Jesús, que no vino a condenar ni acusar, sino a invitar a la conversión (Juan 3,17). El ayuno y las prácticas penitenciales no tienen sentido si no se dan en el contexto de la conversión. Y en estos últimos años (con papa Francisco) la conversión significa traducir la fe a las actividades en que los feligreses salen al encuentro de los marginados, de manera que la iglesia no es el círculo de los santos, sino...
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Miércoles de Cenizas, 2026

Tradicionalmente celebramos la cuaresma como un tiempo de preparación para la celebración de la Pascua de Resurrección. Es un tiempo de revisión de vida, de conversión y de penitencia y arrepentimiento por nuestros pecados. Dura seis semanas. Pero se supone que no incluye los domingos, porque los domingos son siempre día de la Resurrección, la pequeña pascua semanal. Así, restamos 6 domingos y por eso le añadimos seis días a la cuaresma y de ahí que la comencemos un miércoles como hoy.  La fe no se vive en el vacío, en un espacio abstracto. Se vive en la actividad de la vida diaria y en particular, junto a otros hermanos en la fe, en el grupo de la comunidad cristiana. La comunidad cristiana es el signo y realización —el sacramento— de nuestra fe y de nuestra salvación. De ahí la importancia de la parroquia y de las actividades en la parroquia.  Las actividades de la parroquia van dirigidas a concretizar la fe de los cristianos. La eucaristía es la expresión más concreta de es...

Domingo 6 del Tiempo Ordinario Ciclo A

En el evangelio de hoy Jesús confirma que no ha venido a abolir la Ley, sino que vino a aclarar la manera de cumplir la Ley. Jesús no vino a juzgar, ni a condenar. Vino a enseñarnos el camino a la vida eterna. Recordemos lo que también sabemos por otros lugares de los evangelios: la ley se resume en el amor al prójimo, ese es el sentido y el meollo de la Ley. Esa es la expresión de nuestra relación con Dios, Supremo Bien. La primera lectura es de Sirac (Eclesiástico) 15,16-21. Con ella se afirma la libertad que todos tenemos para hacer el bien: «Si quieres, guardarás los mandamientos,» dice. Más adelante termina, «A nadie [Dios] obligó a ser impío». Está de nuestra parte reconocer la sabiduría de los mandamientos, la sabiduría de la Ley. Está de nuestra parte reconocer el valor de amar al prójimo, de reconocer la dignidad del otro, de ser una persona decente, respetuosa de los demás y de lo que es justo.  Sin eso de presupuesto —ser persona decente, reconocedora del valor de la Ley...

Domingo 5 del Tiempo Ordinario Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús nos dice que los cristianos somos la sal del mundo, la luz del mundo que ilumina las tinieblas al anunciar su mensaje y vivir como cristianos. La primera lectura está tomada del libro de Isaías 58,7-10. «Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, cubre a quien ves desnudo y no te desentiendas de los tuyos,» nos dice. El contexto de las palabras de Isaías es el tema del ayuno, la penitencia, la oración a Dios en tiempos de la vuelta del Exilio en Babilonia. Es cuando los profetas como Jeremías e Isaías desglosan lo que es la Nueva Alianza, la que radica en el corazón y la consciencia de cada uno y que consiste más en la bondad, en prestar atención al prójimo. ¿De qué vale clamar a Dios si no se tiene presente al prójimo? ¿De qué vale luchar contra el aborto si no se tiene presente la necesidad de los pobres, de los marginados, de los migrantes, así? Más de un cristiano ultra derechista tendrá que dar cuenta del odio en su corazón, ...

Domingo 4 del Tiempo Ordinario Ciclo A

En el evangelio de hoy Jesús predica las bienaventuranzas. La primera lectura está tomada del profeta Sofonías 2,3; 3,12-13. «Buscad al Señor los humildes de la tierra,» nos dice, y más adelante: «buscad la justicia, buscad la humildad». Y termina, «El resto de Israel no hará más el mal, no mentirá ni habrá engaño en su boca».  La primera lectura refiere al Día de la Ira de Dios, que puede interpretarse como el Juicio Final. También puede verse como hablando de los últimos tiempos cuando venga Dios a repartir justicia. Ese es también el contexto en que Jesús predicó. Llega el momento en que, como dijo el Bautista, Dios hará justicia, la que anhelamos los sencillos de corazón cuando vemos la insolencia de los atrevidos que no temen a Dios.  Los estudiosos nos dicen que este pasaje menciona dos términos claves, los «humildes» (los anawim) y «el resto de Israel» (notas al calce de la Biblia de Jerusalén).  Los humildes no son humildes por ser pobres, sino por ser honestos y ...

Domingo 3 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

  En el evangelio de hoy Jesús comienza su ministerio y recluta a los primeros discípulos La primera lectura de hoy está tomada de Isaías 8,23b-9,3. Refiere a las tribus de Neftalí y Zabulón (dos de los hijos de Jacob) que estuvieron asentadas al norte del reino de Israel y que fueron víctimas de los asirios. Pero Isaías les anuncia mejores tiempos: «El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande,» dice. Se regocijarán cuando Dios quebrante el yugo y la vara del opresor, cuando Dios anule el poder de los asirios.  Isaías profetiza desde Judá que en ese momento escapó de la amenaza asiria, mientras el Reino del Norte, Israel, fue invadido y deportado por los asirios. Está diciendo que ese territorio que ahora es tierra de paganos (gentiles) y que yace en oscuridad para los hebreos, un día conocerá la liberación, «verá una gran luz». Desde los primeros tiempos los cristianos hemos visto en estas profecías de Isaías que refieren al caso específico de su situación históric...

Domingo 2 del Tiempo Ordinario, Ciclo A

El evangelio de hoy presenta de nuevo el escenario del bautismo del Señor como en la semana pasada, ahora en la versión de san Juan, como para invitarnos a seguir contemplando a Jesús, Palabra del Padre para nuestra salvación. La primera lectura es de Isaías 49,3.5-6. «Tú eres mi siervo, Israel, por medio de ti me glorificaré», dice el Señor. Más adelante termina, «Te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra».  Probablemente esta profecía del Siervo de Yahvé que traería la salvación a la humanidad es lo que tenían presente los que aclamaron a Jesús como Mesías, como el enviado de Dios, el Hijo, el Predilecto, el Elegido, el Siervo de Dios, el Emanuel (Dios con nosotros). De la misma manera que Dios no se olvidó del pueblo de Israel en el Exilio, así tampoco se olvida de nosotros en nuestras necesidades cuando nos vemos arrinconados por la miseria y las contrariedades, tentados a perder toda esperanza.  Los estudiosos señalan que...