Ir al contenido principal

Al rescate de los embriones descartados, adoptemos embriones congelados


Recientemente (12 de diciembre de 2008) el Vaticano produjo una instrucción sobre la bioética. Entre los temas que tocó el documento fue el de la fertilización in Vitro, que, de hecho, ya es una técnica rutinaria y dominada por los médicos y científicos.

Curiosamente, una pareja de buenos católicos han revelado que ya han adoptado tres niños mediante la adopción de embriones descartados por el proceso de la fertilización in Vitro. Desde que comenzó esta técnica (antes hablaban de los bebés de probeta y creo que es lo mismo; por cierto, el primer bebé de probeta ya debe tener más de cuarenta años) la objeción del Vaticano giró alrededor del hecho que el proceso implica la creación de un número de embriones (=seres humanos) y que al final sólo uno se logra implantar y los demás se descartan como si fueran cáscaras de zanahorias que hay que echar al zafacón.

Pero ahora resulta que los que se dedican a la producción de embriones in Vitro por su propia cuenta y sin que al Vaticano se le ocurriera (el Vaticano está más necesitado de condenar que de sugerir respuestas) han comenzado a ofrecer para adopción a los embriones que normalmente serían descartados. Y entonces resulta que una de las primeras parejas que se apuntó para esto fue un matrimonio de devotos católicos que no podían tener hijos propios. Véase la foto en que aparecen los niños bellos y rozagantes, una nena y dos bebés mellizos.

Se trata del matrimonio de Dawn (40 años) y Timothy Smith (44 años) de New Hampshire. La pareja adoptó los embriones que entonces le fueron implantados a Dawn y ella los gestó como un embarazo del resto normal.

Cuando fueron entrevistados para esta noticia (ver el magazín jesuita America, con fecha del 19 de enero de 2009, pp. 6-7) Dawn y Timothy indicaron que en ningún lugar del documento del Vaticano se condena la adopción de embriones a ser descartados, como parte del proceso de la fertilización in Vitro.

Referencias:

Ver la declaración sobre temas de bioética, Dignitatis Personae (La dignidad de la persona), en inglés, en http://health.nytimes.com/health/guides/surgery/in-vitro-fertilization-ivf/news-and-features.html?scp=17&sq=in%20vitro%20Vatican%202008&st=cse

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Domingo 18 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús nos recuerda la vanidad de las riquezas En los domingos anteriores Jesús le dijo a Marta que una sola cosa es necesaria en esta vida y María había escogido la mejor parte. Tradicionalmente esto se ha interpretado en el sentido de la vida de oración contemplativa, al menos en los últimos quinientos años. El episodio del evangelio de hoy parece confirmar esto. Pero no hemos de concebir el ideal de la vida cristiana como la de un llegar a ser ángeles. Tampoco tenemos que engreírnos como los fariseos pensándonos mejores que los demás. La primera lectura de hoy está tomada del primer capítulo del Eclesiastés (Qohéleth). Comienza diciendo que todo es vanidad, ese afanarse por la sabiduría y la ciencia, tanto como afanarse por comer y beber, porque todo termina al final con la muerte. Para qué afanarse por los bienes y riquezas de este mundo, si al final todo desaparece, todo se pierde.  Con el salmo responsorial (salmo 89) respondemos a la primera lect...

Domingo 19 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús nos exhorta a estar preparados para la llegada del Señor Las lecturas de hoy continúan el tema del domingo pasado. Las cosas de este mundo son bienes pasajeros, porque un día fallecemos y todo se esfuma. Cada uno es como un soplo que se disuelve en el aire. Somos como las plantas y las flores que florecen y luego se marchitan y desaparecen. La vida es como un sueño y las cosas y los bienes por los que nos afanamos se hacen sal y agua entre las manos.  La primera lectura está tomada del libro de la Sabiduría 18,6-9. Recuerda la noche de pascua, del paso del Señor en Egipto, cuando los hebreos fueron liberados de la esclavitud mientras el ángel del Señor exterminaba a los primogénitos de los egipcios. «La noche de la liberación les fue pre anunciada a nuestros antepasados,» dice. El pueblo esperaba con ansia esa liberación que Dios ahora efectuaba. Eso es un anticipo también de la situación de nosotros, los cristianos, que esperamos la liberación a...

Domingo 17 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús le enseña el Padrenuestro a sus discípulos En la primera lectura (Génesis 18,20-32) Dios habla con Abrahán. Le dice que tiene la intención de destruir las ciudades de Sodoma y Gomorra. Abrahán entonces suplica a Dios que no lo haga y al final Dios accede a no destruir a Sodoma si al menos aparecen diez hombres justos (inocentes). En esta primera lectura vemos el tema de la oración como nuestro dialogar con Dios y nuestro presentarle nuestras peticiones a Dios. Dios escucha nuestras súplicas.  En el canto responsorial (salmo 137) agradecemos a Dios que nos escucha y lo alabamos por su bondad y misericordia. En la segunda lectura continuamos la lectura de la carta de san Pablo, Colosenses 2,12-14. Dios canceló nuestras culpas y de pecadores que éramos nos aceptó al clavar nuestras deudas sobre la cruz para darnos vida, vida eterna con él en la resurrección. El evangelio continúa la lectura del evangelio de Lucas 11,1-13. Estando Jesús en oración lo...