El evangelio de hoy nos propone la parábola del fariseo y el publicano. Qué tal explorar una idea del equivalente de esa parábola hoy. El publicano era como uno de esos sin-vergüenzas del gobierno que son unos impíos, es decir, que no temen a Dios, aun siendo hijos y sobrinos de pastores, como en el caso de Wanda Rolón. Son como Edwin Mundo, que sin muchos estudios, ni títulos académicos se agencian contratos jugosos y el pueblo que se fastidie. Son como los responsables de saquear el fondo de las pensiones de retiro, que ahora hay que recortar los pagos a los pensionados y ellos, como si no fuera con ellos. Nadie habla de exigirle a los saqueadores que paguen lo que ahora falta. No, es más fácil recortar los desembolsos mensuales a los pensionados. El publicano es como los que sin trabajar mucho se fueron al retiro con pensiones jugosas: esos que fueron alcaldes por cuatro años y se fueron; esos que fueron gobernadores y luego presionaron a los encargados para decir que cumplía...
Carlos Ramos Mattei