Ir al contenido principal

Domingo 28, Tiempo ordinario, Ciclo C



La lectura continua del evangelio de San Lucas nos presenta hoy el episodio de diez leprosos que le gritan a Jesús desde la distancia, "Ten compasión de nosotros". Jesús les dice que debían ir a presentarse a los sacerdotes en Jerusalén para confirmar que estaban curados (se sobreentiende).

Algunos componentes del contexto de la narración son los siguientes.

  • En Levítico 13,45 (según indica la Biblia de Jerusalén a este pasaje de Lucas 17,13) la Ley establece que los leprosos deberán mantenerse a distancia de la gente, con la cabeza tapada (como las mujeres) y al caminar ir gritando, "Inmundo, sucio". En ese precepto el libro del Levítico también le impone no bañarse al leproso.
  • Jesús se encuentra con los leprosos a la entrada de un poblado en Samaría, justo al otro lado de la frontera con Galilea. Llega allí en su viaje hacia Jerusalén. 
  • Pienso que decir "samaritano" en aquel entonces es como decir "palestino" hoy día. Judíos y palestinos no se pueden ver y lo mismo sucedería entre judíos y samaritanos. 
    • Sin embargo había un samaritano entre los diez leprosos que le gritan a Jesús desde la distancia. 
    • Quizás el samaritano se unió el grupo porque en medio de la desgracia, uno no mira la nacionalidad o la raza del que está en la misma situación de lepra, igual que uno. 
    • Cuando uno está en lo más profundo de la desgracia, uno pide ayuda al que sea y como sea.
      • En cierto modo, los más desgraciados son los que están más cerca de Dios. Por eso es que a los ricos se les hace difícil entrar en el Reino. 


Volviendo al cuento. Jerusalén estaba bastante lejos. Jesús está en camino al templo también. Ir a ver a los sacerdotes para que ellos confirmaran que uno tenía caspa y no lepra, eso no era asunto de una hora. Era asunto de días de viaje. También implicaba todo un proceso: lograr que un sacerdote viera a uno, arreglar para que se hiciera un sacrificio de acción de gracias en el templo, según lo prescrito por Levítico 14.
Entonces, es posible que Jesús los invitó a caminar con él y su grupo, aunque por separado.

Ciertamente la narración apunta a la conversión de los no judíos. Habría más fe y agradecimiento entre los no judíos, que entre los judíos. Más "extranjeros" reconocerían a Jesús como el Enviado de Dios, que los mismos judíos.

Y la narración también apunta a la fe.
A diferencia de Naamán en la primera lectura, Jesús no les dijo a los leprosos que debían irse a bañar, o a bautizar en el río. Sólo puso el requisito de la fe, como algo implícito.


Están también mis reflexiones del 2016 sobre las lecturas para este día. El lector puede consultarlas aquí.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Domingo 18 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús nos recuerda la vanidad de las riquezas En los domingos anteriores Jesús le dijo a Marta que una sola cosa es necesaria en esta vida y María había escogido la mejor parte. Tradicionalmente esto se ha interpretado en el sentido de la vida de oración contemplativa, al menos en los últimos quinientos años. El episodio del evangelio de hoy parece confirmar esto. Pero no hemos de concebir el ideal de la vida cristiana como la de un llegar a ser ángeles. Tampoco tenemos que engreírnos como los fariseos pensándonos mejores que los demás. La primera lectura de hoy está tomada del primer capítulo del Eclesiastés (Qohéleth). Comienza diciendo que todo es vanidad, ese afanarse por la sabiduría y la ciencia, tanto como afanarse por comer y beber, porque todo termina al final con la muerte. Para qué afanarse por los bienes y riquezas de este mundo, si al final todo desaparece, todo se pierde.  Con el salmo responsorial (salmo 89) respondemos a la primera lect...

Domingo 19 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús nos exhorta a estar preparados para la llegada del Señor Las lecturas de hoy continúan el tema del domingo pasado. Las cosas de este mundo son bienes pasajeros, porque un día fallecemos y todo se esfuma. Cada uno es como un soplo que se disuelve en el aire. Somos como las plantas y las flores que florecen y luego se marchitan y desaparecen. La vida es como un sueño y las cosas y los bienes por los que nos afanamos se hacen sal y agua entre las manos.  La primera lectura está tomada del libro de la Sabiduría 18,6-9. Recuerda la noche de pascua, del paso del Señor en Egipto, cuando los hebreos fueron liberados de la esclavitud mientras el ángel del Señor exterminaba a los primogénitos de los egipcios. «La noche de la liberación les fue pre anunciada a nuestros antepasados,» dice. El pueblo esperaba con ansia esa liberación que Dios ahora efectuaba. Eso es un anticipo también de la situación de nosotros, los cristianos, que esperamos la liberación a...

Domingo 17 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús le enseña el Padrenuestro a sus discípulos En la primera lectura (Génesis 18,20-32) Dios habla con Abrahán. Le dice que tiene la intención de destruir las ciudades de Sodoma y Gomorra. Abrahán entonces suplica a Dios que no lo haga y al final Dios accede a no destruir a Sodoma si al menos aparecen diez hombres justos (inocentes). En esta primera lectura vemos el tema de la oración como nuestro dialogar con Dios y nuestro presentarle nuestras peticiones a Dios. Dios escucha nuestras súplicas.  En el canto responsorial (salmo 137) agradecemos a Dios que nos escucha y lo alabamos por su bondad y misericordia. En la segunda lectura continuamos la lectura de la carta de san Pablo, Colosenses 2,12-14. Dios canceló nuestras culpas y de pecadores que éramos nos aceptó al clavar nuestras deudas sobre la cruz para darnos vida, vida eterna con él en la resurrección. El evangelio continúa la lectura del evangelio de Lucas 11,1-13. Estando Jesús en oración lo...