La primera lectura de hoy (Hechos 2,1-11) ya narra lo sucedido el día de Pentecostés. Se siente el ruido estruendoso de una ventolera y entonces ven como llamas de fuego que se posan sobre la cabeza de los presentes. Quedan todos llenos del Espíritu Santo y comienzan a hablar en lenguas y salen afuera y comienzan a predicarle a los que habían venido a Jerusalén para Shavuot, la celebración del Pentecostés judío, los cincuenta días después de la Pascua judía. Sobre esta fiesta el lector puede ver la nota al calce de la Biblia de Jerusalén a Éxodo 23,14. Según nos narra el autor de Hechos de los apóstoles todos salieron afuera a proclamar el evangelio en distintas lenguas. El canto responsorial es del salmo 103: «Bendice alma mía al Señor…Goce el Señor en sus obras…y yo me alegraré con el Señor». Respondemos a la narración de aquel primer día de Pentecostés con nuestras alabanzas a Dios por sus maravillas. La segunda lectura es 1 Corintios 12,3-7.12-13. «Nadie puede decir: «J...
Carlos Ramos Mattei