En el evangelio de hoy Jesús presenta la parábola del sembrador La primera lectura es del profeta Isaías 55,10-11. La Palabra de Dios es fecunda, nos dice, y es como la lluvia que baja del cielo y hace germinar en la tierra el alimento que da pan al que come. La Palabra baja del cielo y da semilla al sembrador y no vuelve a Dios vacía, sino que cumple el deseo del Altísimo. Los humanos no somos extraterrestres en el planeta, no somos burbujas espirituales en medio de la tierra material. Somos descendencia de Adán, hechos de la misma materia del universo, del polvo de las estrellas. Dios nos hizo junto a todo los demás seres vivientes, como los árboles y la yerba y los insectos y los rumiantes y los pájaros y los peces, y todo lo demás. Todos somos el producto de la Palabra de Dios que sembró vida en el universo creado. Nuestra vida se da en una dinámica dentro de la misma dinámica natural del orden de toda la naturaleza. Esto se nos olvida cuando nos hacemos proyectos de ha...
Carlos Ramos Mattei