Ir al contenido principal

Domingo 22 del Tiempo Ordinario, Ciclo C



El tema de hoy es la humildad

La primera lectura está tomada del libro del Eclesiástico (Sirac) 3,17-18.20.28-29. “Hijo mío, en tus asuntos procede con humildad y te querrán más que el hombre generoso”. 

La segunda lectura está tomada de la Carta de San Pablo a los hebreos. Los cristianos tenemos el privilegio de habernos acercado a Dios y a la asamblea de los santos. Recordemos que una imagen del cielo es la de un banquete.

En la tercera lectura, el evangelio, Jesús predica con una parábola. Están los que llegan a un banquete y se sientan en los primeros asientos y se corren el peligro de que llegue uno de más categoría y tengan que dejarle el asiento al frente, para ellos terminar sentados en los últimos asientos. Los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros. El que se ensalza, será humillado.

Valga subrayar que no fue el que llegó después, el que desplazó al que llegó primero. El que decidió quién va a dónde fue el que invitó a la fiesta. También está diciendo que no somos nosotros los que decidimos nuestra valía, sino que es Dios el que nos asigna el puesto. 

Cuando Dios es el que decide, ¿qué tiene uno que decir? 

Basta con ser agradecido. Ya es bastante que Dios nos ha llamado a la compañía de los hermanos en la comunidad cristiana, como apunta la segunda lectura de la Carta a los hebreos. Está el ejemplo de los puertorriqueños que llegan a competir en las Olimpiadas. Ya con ser parte del equipo, ya eso es motivo de orgullo. 

Otra cosa es ser "parejero" y ser un engreído. 

También están los miembros de grupos católicos y de otras denominaciones (como los que van de casa en casa tratando de convencer a la gente) que se sienten los escogidos, con sus complejos mesiánicos. 

El verdadero cristiano se da cuenta que no merecemos la gracia que Dios nos brinda, el sólo hecho de que Dios nos lleva a escuchar el evangelio y ser parte del Reino, es decir, del ser invitados al banquete.

Invito a ver mis apuntes sobre las lecturas de este domingo, del 2016. También están las del 2019.


 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Domingo 18 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús nos recuerda la vanidad de las riquezas En los domingos anteriores Jesús le dijo a Marta que una sola cosa es necesaria en esta vida y María había escogido la mejor parte. Tradicionalmente esto se ha interpretado en el sentido de la vida de oración contemplativa, al menos en los últimos quinientos años. El episodio del evangelio de hoy parece confirmar esto. Pero no hemos de concebir el ideal de la vida cristiana como la de un llegar a ser ángeles. Tampoco tenemos que engreírnos como los fariseos pensándonos mejores que los demás. La primera lectura de hoy está tomada del primer capítulo del Eclesiastés (Qohéleth). Comienza diciendo que todo es vanidad, ese afanarse por la sabiduría y la ciencia, tanto como afanarse por comer y beber, porque todo termina al final con la muerte. Para qué afanarse por los bienes y riquezas de este mundo, si al final todo desaparece, todo se pierde.  Con el salmo responsorial (salmo 89) respondemos a la primera lect...

Domingo 19 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús nos exhorta a estar preparados para la llegada del Señor Las lecturas de hoy continúan el tema del domingo pasado. Las cosas de este mundo son bienes pasajeros, porque un día fallecemos y todo se esfuma. Cada uno es como un soplo que se disuelve en el aire. Somos como las plantas y las flores que florecen y luego se marchitan y desaparecen. La vida es como un sueño y las cosas y los bienes por los que nos afanamos se hacen sal y agua entre las manos.  La primera lectura está tomada del libro de la Sabiduría 18,6-9. Recuerda la noche de pascua, del paso del Señor en Egipto, cuando los hebreos fueron liberados de la esclavitud mientras el ángel del Señor exterminaba a los primogénitos de los egipcios. «La noche de la liberación les fue pre anunciada a nuestros antepasados,» dice. El pueblo esperaba con ansia esa liberación que Dios ahora efectuaba. Eso es un anticipo también de la situación de nosotros, los cristianos, que esperamos la liberación a...

Domingo 17 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús le enseña el Padrenuestro a sus discípulos En la primera lectura (Génesis 18,20-32) Dios habla con Abrahán. Le dice que tiene la intención de destruir las ciudades de Sodoma y Gomorra. Abrahán entonces suplica a Dios que no lo haga y al final Dios accede a no destruir a Sodoma si al menos aparecen diez hombres justos (inocentes). En esta primera lectura vemos el tema de la oración como nuestro dialogar con Dios y nuestro presentarle nuestras peticiones a Dios. Dios escucha nuestras súplicas.  En el canto responsorial (salmo 137) agradecemos a Dios que nos escucha y lo alabamos por su bondad y misericordia. En la segunda lectura continuamos la lectura de la carta de san Pablo, Colosenses 2,12-14. Dios canceló nuestras culpas y de pecadores que éramos nos aceptó al clavar nuestras deudas sobre la cruz para darnos vida, vida eterna con él en la resurrección. El evangelio continúa la lectura del evangelio de Lucas 11,1-13. Estando Jesús en oración lo...