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Domingo 23 del Tiempo Ordinario, Ciclo B - año 2024

 



En el evangelio de hoy Jesús cura a un sordomudo.

Las curaciones de Jesús anuncian y confirman la llegada del Reino de Dios. 

Esto es lo que anuncia la primera lectura, Isaías 35,4-7: Dios en persona viene trayendo la salvación; entonces los ojos de los ciegos se despegarán y los oídos de los sordos se abrirán, entonces saltará el cojo como un ciervo y cantará la lengua del mudo. 

Podemos pensar que nosotros somos los ciegos y sordomudos. No sabemos ver a Dios entre nosotros, Dios con nosotros; no vemos. No sabemos escuchar a Dios, y por eso no podemos hablar y anunciar sus maravillas.

Sin mérito nuestro, sin embargo, Dios viene a nuestro encuentro, a nuestro rescate. Es Jesús, Palabra del Padre.

«La presentación (la figura, el esquema) de este mundo se termina (pasa, es efímero),» dice san Pablo en 1 Corintios 7,31. Es lo que anunció desde el principio Juan Bautista. Viene Dios y pondrá todo en orden y hará justicia, por lo que hay que prepararse. 

En la mentalidad semita no es que hay otro mundo aparte del que conocemos. Igual que Dios formó a Adán y Eva del barro de la tierra, así Dios cambiará la figura, el esquema, de este mundo. Dios reorganizará este mismo mundo en que ya estamos, de manera que su propósito original —la vida en el paraíso— se cumpla en este mundo material en que estamos, ahora reorganizado «como Dios manda». 

Eso es lo que Jesús anuncia con sus milagros y con su propia muerte y resurrección. Tras un breve sufrir llegará el Reino de Dios, reino de paz y justicia en que todos podremos celebrar juntos en el banquete ya prefigurado en las cenas post pascuales de Jesús con los discípulos. Es lo que también celebramos y anunciamos y prefiguramos cada vez que nos reunimos para la eucaristía. Notar: Jesús resucitó con un cuerpo material y lo confirmó al mostrarle a sus discípulos las llagas de su pasión y al sentarse a comer y beber con ellos. Igual, resucitaremos a un cielo nuevo y a una tierra nueva y esto es lo que celebramos ya en nuestras eucaristías. 

Invito a ver mis apuntes del 2018 (oprimir) para este domingo, con más detalles.


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