El evangelio de hoy nos llama a no ser fariseos y trata de dos hermanos que escucharon el llamado de su padre. Uno cumplió y el otro no cumplió. En el evangelio de hoy Jesús presenta una especie de parábola que ilustra el proverbio de «Obras son amores y no buenas razones». La primera lectura es del profeta Ezequiel 18,25-28. «Cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él salva su propia vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá», nos dice. Puede que el malvado parezca pasarla bien en esta vida, mientras el bueno sufre y pasa dificultades. Pero Dios es justo y ofrece vida eterna al que cambia de conducta y es fiel a Dios. Respondemos cantando versos del salmo 24: «Señor, enséñame tus caminos…haz que camine con lealtad». Puede que nos hayamos desviado del buen camino, pero pedimos a Dios que ilumine nuestro caminar, que podamos conocer cómo volvernos hacia él. A...
Carlos Ramos Mattei