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Santa Rosa de Lima



…sin la cruz no se encuentra el camino de subir al cielo…
¡Ojalá todos los mortales conocieran el gran valor de la divina gracia….Sin duda alguna, se entregarían, con suma diligencia, a la búsqueda de las penas y aflicciones.

Hoy 23 de agosto recordamos a Santa Rosa de Lima, patrona de América.
Hoy Santa Rosa de Lima hubiera reconocido la diferencia entre masoquismo y martirio.
Masoquismo es gustar del sufrimiento como un fin en sí mismo. El masoquista se pone como objetivo sufrir. 
Nadie en su sano juicio piensa así.
No tiene sentido buscar el sufrimiento, aunque algunos se exciten con la imagen de “cuero y cadenas”. 
Lo natural es el rechazo del sufrir.
“Aparta de mí este cáliz,” dijo Jesús en el Huerto de los olivos, y luego, “Hágase tu voluntad y no la mía”.
Jesús no amaba la cruz por un movimiento espontáneo de su espíritu. La aceptaba porque esa era la voluntad del Padre. 
Para Jesús el sufrir no era un fin en sí mismo. Eso no hubiera sido natural.
Entonces el sufrir era un medio. Y como tal, lo aceptó como viniendo del Padre.

De seguro eso era lo que quería decir Santa Rosa de Lima: aceptemos el sufrir que viene como consecuencia colateral de nuestra fe. No lo buscamos; más bien no podemos evitarlo. Es parte del paquete.



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