Ir al contenido principal

Domingo 32 Tiempo Ordinario Ciclo B

 


En el evangelio de hoy vemos el episodio del óbolo de la viuda

En la primera lectura encontramos una viuda y en el evangelio encontramos otra viuda. Ambas son mujeres generosas. 

Todavía en muchos países las mujeres dependen de sus maridos para su sustento. Quedarse viuda y con hijos puede ser una tragedia. De ahí la referencia constante desde los primeros cristianos de atender a las viudas y a los huérfanos. 

En ambos casos, en la primera lectura (1 Reyes 17,8-16) y en el evangelio (Marcos 12,38-44) vemos a dos mujeres viudas que, a pesar de su condición de pobreza, son gente humana de buen corazón. Así es como deben ser los cristianos. 

En la primera lectura vemos la viuda de Sarepta que socorre al profeta Elías a pesar de ella estar para que la socorrieran. 

En el evangelio encontramos una viuda que echa dos monedas insignificantes en la colecta del templo. Eran monedas sin valor para los demás, pero que para ella valían mucho, en medio de su desamparo.

Pertenecer al Reino de Dios lleva a que uno se olvide de sí mismo para pensar en los demás. Pero tampoco hay que ser ciego. Es lo que le sucedió a Iris Chacón cuando descubrió que el pastor se estaba construyendo una piscina con el diezmo que ella le daba.  

Más de un pastor y reverendo y cura se aprovechan de las viudas ricas para esquilmarlas y con eso demuestran que no son cristianos; ni tan siquiera son gente decente. 

«Cuídense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes; que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Estos serán juzgados con más severidad», dice Jesús en el evangelio de hoy.

Esto recuerda el evangelio del domingo pasado, cuando un escriba demostró conocimiento de la verdad de las Escrituras, al que Jesús le dijo, "No estás lejos del Reino de Dios". No basta con conocerse el catecismo, o ser un pastor o un cura revestido de "santidad".

Así es como entendemos que los pobres heredarán el Reino de los cielos. No se trata de pobreza material, sino de sencillez de espíritu. Por eso es que el Reino es de los que se hacen como niños.

A pesar de nuestras necesidades materiales, como las viudas de las lecturas de hoy, podemos pensar en los demás. "Todo lo puedo en el Señor que me fortalece", como dijo san Pablo en Filipenses 4,13.

Invito a ver mis apuntes para este domingo, con más detalles. Están los del 2018 (oprimir). También están los del 2015, en que interesan los comentarios. 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Domingo 18 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús nos recuerda la vanidad de las riquezas En los domingos anteriores Jesús le dijo a Marta que una sola cosa es necesaria en esta vida y María había escogido la mejor parte. Tradicionalmente esto se ha interpretado en el sentido de la vida de oración contemplativa, al menos en los últimos quinientos años. El episodio del evangelio de hoy parece confirmar esto. Pero no hemos de concebir el ideal de la vida cristiana como la de un llegar a ser ángeles. Tampoco tenemos que engreírnos como los fariseos pensándonos mejores que los demás. La primera lectura de hoy está tomada del primer capítulo del Eclesiastés (Qohéleth). Comienza diciendo que todo es vanidad, ese afanarse por la sabiduría y la ciencia, tanto como afanarse por comer y beber, porque todo termina al final con la muerte. Para qué afanarse por los bienes y riquezas de este mundo, si al final todo desaparece, todo se pierde.  Con el salmo responsorial (salmo 89) respondemos a la primera lect...

Domingo 19 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús nos exhorta a estar preparados para la llegada del Señor Las lecturas de hoy continúan el tema del domingo pasado. Las cosas de este mundo son bienes pasajeros, porque un día fallecemos y todo se esfuma. Cada uno es como un soplo que se disuelve en el aire. Somos como las plantas y las flores que florecen y luego se marchitan y desaparecen. La vida es como un sueño y las cosas y los bienes por los que nos afanamos se hacen sal y agua entre las manos.  La primera lectura está tomada del libro de la Sabiduría 18,6-9. Recuerda la noche de pascua, del paso del Señor en Egipto, cuando los hebreos fueron liberados de la esclavitud mientras el ángel del Señor exterminaba a los primogénitos de los egipcios. «La noche de la liberación les fue pre anunciada a nuestros antepasados,» dice. El pueblo esperaba con ansia esa liberación que Dios ahora efectuaba. Eso es un anticipo también de la situación de nosotros, los cristianos, que esperamos la liberación a...

Domingo 17 del Tiempo Ordinario, Ciclo C

  En el evangelio de hoy Jesús le enseña el Padrenuestro a sus discípulos En la primera lectura (Génesis 18,20-32) Dios habla con Abrahán. Le dice que tiene la intención de destruir las ciudades de Sodoma y Gomorra. Abrahán entonces suplica a Dios que no lo haga y al final Dios accede a no destruir a Sodoma si al menos aparecen diez hombres justos (inocentes). En esta primera lectura vemos el tema de la oración como nuestro dialogar con Dios y nuestro presentarle nuestras peticiones a Dios. Dios escucha nuestras súplicas.  En el canto responsorial (salmo 137) agradecemos a Dios que nos escucha y lo alabamos por su bondad y misericordia. En la segunda lectura continuamos la lectura de la carta de san Pablo, Colosenses 2,12-14. Dios canceló nuestras culpas y de pecadores que éramos nos aceptó al clavar nuestras deudas sobre la cruz para darnos vida, vida eterna con él en la resurrección. El evangelio continúa la lectura del evangelio de Lucas 11,1-13. Estando Jesús en oración lo...