La primera lectura para este domingo está tomada del libro de Baruc 5,1-9. Se anuncian buenas noticias para el pueblo de Israel, y para nosotros. Le dice Baruc a los israelitas, “Dios mostrará tu esplendor a cuantos viven bajo el cielo”. En cierto modo esta es una continuación de la lectura de Jeremías del domingo anterior. El profeta anuncia que la desgracia del cautiverio babilonio es sólo temporera y que llegará el momento en que Dios los rescatará. Dios no se olvida de su pueblo. Vendrá, llegará. “Ponte en pie, Jerusalén, sube a la altura, mira hacia oriente y contempla a tus hijos, reunidos de oriente a occidente,” proclama Baruc. Los israelitas vendrán del destierro y de la Dispersión para reunirse en torno a la ciudad de David. Será un día de gozo. Se marcharon encadenados, esclavizados. Ahora vuelven libres, “como llevados en carroza real”. “Dios ha mandado abajarse a todos los montes elevados, a todas las colinas encumbradas, ha mandado que se llenen los barran...
Carlos Ramos Mattei