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Los kosovares y los kurdos


Yugoslavia fue una nación creada artificialmente al final de la Primera Guerra Mundial, en diciembre de 1918, por acuerdo entre las naciones victoriosas (y bajo la hegemonía de Inglaterra).

Se "fabricó" a partir de:
  • el reino de Serbia (eslavos fieles a la iglesia ortodoxa griega y "primos" de los rusos),
  • el desmembramiento del Imperio Austro-Húngaro al que pertenecía antes la Croacia y la Eslovenia (católicos) y
  • la Macedonia (musulmanes)
  • diversos territorios de musulmanes dentro de Serbia: bosnios al oeste, y kosovares al sur.
La presencia de musulmanes en la región data del siglo 15, desde la época de la conquista de Constantinopla y el continuo empuje de los turcos que sólo llegaron a ser detenidos a las puertas de Viena, en el siglo 17. Desde esos siglos todavía queda la memoria de masacres de cristianos a manos de musulmanes.

Se sabía que desde Catalina la Grande (siglo 18) Rusia entendía que esa región debía ser suya de un modo directo o indirecto. Todavía hoy día en lo que allí sucede siempre está implícita, la reclamación rusa que sigue latente. Los serbios están orgullosos de ser eslavos.

La creación de Yugoslavia fue así típico de lo que hicieron los europeos en el siglo 19 y 20, la creación de países, sobre una mesa de negociaciones y un mapa, sobre presupuestos geopolíticos, sin atender las diversas etnias territoriales. En África todavía pagan las consecuencias de este tipo de acción.

Una vez comenzada la Segunda Guerra Mundial, Hitler y Mussolini se dividieron el país. Los croatas del norte, que se consideraban austriacos y católicos, se alinearon con los alemanes y se enfrentaron en territorio Bosnio a la oposición de los serbios (eslavos) que se identificaban con el comunismo (ruso). Los fascistas croatas provocaron unas masacres de serbios supuestamente comparables a las exterminaciones en masa de los judíos en los campos de concentración. Por eso los serbios de los 1990 que masacraron bosnios y croatas entendían que ahora les tocaba a ellos la venganza.

En aquella situación surgió un líder comunista, Tito, que aunque serbio, se convirtió en símbolo de unidad nacional y que promovió la idea de la hermandad entre los diferentes grupos. El resultado fue una Yugoslavia unida bajo Tito y con una peculiar filosofía socialista que rindió buenos resultados. Pudiendo anexar el país, los mismos rusos lo respetaron.

Pero todo el mundo sabía que cuando muriera Tito, el país se desmembraría, trágicamente, como ha sucedido.

En 1990, con la caída de la Unión Soviética, Croacia y Eslovenia fueron los primeros en declarar su independencia en 1991. El ejército yugoslavo, dominado por serbios invadió su territorio, pero fracasó en su intento. La independencia de Croacia y Eslovenia no pudo ser evitada. Entre tanto los croatas abusaron de las minorías serbias en su territorio.

En septiembre de 1991 Macedonia también declaró su independencia. El gobierno central no se opuso. En abril de 1992 Bosnia declaró su independencia y Serbia decidió también declararse república independiente.

Pero dentro de Bosnia habían bolsillos de grandes minorías serbias que se alzaron para volver a anexar Bosnia a Serbia. El ejército serbio entró a Bosnia y llegó a cercar a Sarajevo, la capital. Se estima que murieron doce mil personas, casi todas bosnios musulmanes y se violaron innumerables mujeres en un genocidio declarado (matar a los hombres y engendrar serbios con sus mujeres). En Srebrenica se masacraron ocho mil bosnios sin que las fuerzas de la ONU pudieran evitarlo. El general a cargo de los soldados de la ONU más tarde sufrió un colapso nervioso y escribió un libro denunciando la hipocresía de las fuerzas occidentales.

En 1995 con la intervención de los EEUU se acordó el reconocimiento de la autonomía de Bosnia dentro de una federación con Serbia. Para los efectos Bosnia quedó independiente. Habían muerto unos 300,000 y habían 2 millones de desplazados.

De la antigua Yugoslavia sólo quedaba el nombre, que finalmente fue abolido en el 2003. En el 2006 Montenegro, región sureña de Serbia, declaró su independencia.


Kosovo es otro territorio sureño de Serbia, poblado mayormente por albanos y musulmanes. Normalmente debería ser parte de Albania o bien de Macedonia. Desde los 1980 los albanos de Kosovo promovieron su independencia. Murieron muchos manifestantes a manos de la policía serbia en diversos momentos a través de las últimas décadas.

En 1999 hubo una masacre de 45 albaneses. Luego de este incidente los europeos y la ONU intervinieron y forzaron a los serbios a ceder el territorio, llegando al punto de bombardear posiciones serbias. Llegaron a morir unas 18 mil personas y hubo hasta un millón de desplazados albaneses. Finalmente, pareciera que Kosovo habría obtenido su independencia.

La capital de Kosovo es Prístina. En la esquina norte de región, al norte de Mitrovica, sin embargo, hay una mayoría serbia que intenta desprenderse de Kosovo y anexarse a Serbia. Los kosovares a su vez devuelven la misma moneda recibida antes y se lo prohíben, ingresando tropas allí.

Por otro lado, están los kurdos, con otra historia trágica. Son una minoría dentro de lo que es Turquía, Irán e Iraq, con un territorio que está parte en un país y parte en el otro, aunque la mayoría está dentro de Turquía. Ninguno de los tres países está dispuesto a reconocerle independencia. En Iraq, bajo Sadam Hussein, fueron ferozmente reprimidos y masacrados.

Luego de la caída de Hussein, han tenido bastante peso político dentro del nuevo gobierno bajo la sombra de los americanos. En Turquía han tenido bastante empuje en su reclamo, pero Turquía está decidida a no dejarlos independendizarse. Ciertamente a Irán y a Iraq no les interesa tampoco, ni a los americanos.

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