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Domingo 5 de Cuaresma, Ciclo C

 

Talibanes preparando una mujer para apedrearla.

Este domingo leemos el evangelio de la mujer sorprendida en adulterio, que le traen a Jesús para probarle, para ver si de veras él iba a decir que hay que desobedecer la Ley. Pero ahí brilló el mensaje de Jesús. "No he venido abolir la Ley y los profetas, sino a dar plenitud," había dicho (Mateo 5,17-19). El mensaje de Jesús es entender cómo se cumple la Ley con un sentido de empatía humana. Si no hay amor, el sólo cumplir la Ley es cosa de fariseos. 

Siempre hubo guerras, corrupción, maldad. Esa es la condición humana. Pero hay épocas como en estos años recientes en que los gobernantes ni siquiera guardan las apariencias. Peor aun, si los mismos líderes religiosos se expresan con un vocabulario insensible y van cegados por las ideologías en que se toma la Ley como un arma de violencia. Nos vemos tentados a perder la esperanza que nos pueda motivar para trabajar por un mundo mejor. 

En tiempos así recordemos que Jesús también fue víctima de unos fariseos que en nombre de la Ley azuzaron a una multitud para que pidiera su muerte en cruz. Pero con su muerte Jesús pudo enseñarnos el camino a la resurrección. 

Hay más de un reverendo que manejan la salvación por la fe en sentido legalista. Si se toma la salvación en sentido legalista (como por ejemplo pensar que la fe me da derecho a la salvación) entonces no se ha entendido el mensaje de Jesús. Para entender el mensaje hay que entender que no tenemos derecho legal a la salvación en lo absoluto, pero que Dios desde mucho antes que Jesús ya anunció por boca de los profetas su decisión de pasar por alto nuestros pecados, como en Jeremías 31,34 ("perdonaré sus delitos y no me acordaré ya de sus pecados"). Nos toca a nosotros ser agradecidos. 

Uno que se da cuenta que no merece la salvación no tendrá interés alguno en condenar a los demás. Por eso no tiene sentido, cómo hay cristianos tradicionalistas que ven a los pecadores con ánimo de fanáticos y de verdugos, al modo de la Inquisición. Al contrario, al vernos abandonados de Dios (como Jesús en la cruz) con mayor razón agradecemos la salvación testimoniada por la resurrección. Con mayor razón nos motivaremos al amor del prójimo.

Invito a ver mis apuntes del 2016 (oprimir) para este domingo, en que trabajo más las lecturas para este día.  

En mis apuntes del 2022 toco mayormente este tema de los tradicionalistas, lo mismo que en los apuntes del 2019. 


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