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El secreto para la competividad económica nacional


Ayer, día primero de mayo, día internacional de los trabajadores, más de un líder obrero recicló otra vez las viejas consignas "socialistas", o "marxistas-leninistas". Una vez más los "grandes intereses" fueron tachados como los culpables de nuestro retraso económico. Se atacó la globalización y el "neocapitalismo".

Ciertamente nuestros países hispanos se han ido quedando atrás en cuanto al desarrollo económico. Las dos regiones más atrasadas del mundo son África y América Latina. 

Desde que la India y la China abrazaron el "maldito neocapitalismo" se ha reducido dramáticamente la tasa de miseria en sus territorios. Los chinos miran hacia atrás y para nada quieren volver a la época en que para combatir a los ricos todos terminaron pobres y hasta hubo cientos de miles muertos por... hambre.

En Brasil, desde que Ignacio Lula comenzó a ejercer el sentido común y dejar la retórica de lado, el país ha ido progresando al punto que ya se incluye a Brasil junto a la China y la India como "economías del futuro". Esto no evita que entre los dinosaurios marxistas Lula sea denunciado como un traidor o un oportunista, sometido servilmente a los EEUU.

¿Hasta cuándo la izquierda hispanoamericana seguirá dando palos a ciegas?

Un ejemplo que me comenzó a abrir los ojos fue cuando hace años, unos cuantos años, las compañías productoras de navajas de afeitar comenzaron a mejor su producto de manera espectacular. Si hubiesen sido tan codiciosas y tan manipuladoras, tan... capitalistas, nunca hubieran hecho tal cosa. Las navajas de afeitar de finales de los 1960 sólo servían para una afeitada. Los más pobres quizás las estiraban hasta tres afeitadas, pero pagando el precio de tener la cara toda cortada. 

Esto quería decir que todos los días se utilizaban y se desechaban millones de navajas de afeitar. En Hungría, por cierto, en un famoso plan quinquenal (buscando una economía planificada y controlada por el gobierno) dejaron fuera las navajas de afeitar y por cinco años hombres y mujeres se quedaron sin poderse afeitar. 

Entonces... una compañía que no era la de mayores ventas, sacó una mejor navaja, que duraba más afeitadas. Ahí se desató la competencia y en cuestión de años el producto mejoró por mucho y se ha seguido mejorando hasta el día de hoy. Las navajas de afeitar son mejores y de mayor calidad que las que circulaban en la década de los 60. En una economía socialista controlada esto nunca hubiera sido posible.

Volviendo a nuestro tema: ahora parece que no es la globalización lo que representa el medio para lograr una economía de mayores oportunidades para la población nacional. Se ha pensado que la globalización no es sino el capitalismo abierto a nivel internacional, con las multinacionales compitiendo entre sí, sin importarles los intereses locales o el bienestar del país en que producen o venden su mercancía. 


Vistas las cosas así, el progreso económico de un país dependería de los políticos o gobernantes que defienden los intereses nacionales en competencia con otros países, mientras sostienen unos malabarismos con las compañías internacionales. Sobre esa premisa tendría sentido nacionalizar los sectores económicos, como lo han hecho Hugo Chávez y Evo Morales recientemente – precisamente, el día primero de mayo.


Pero en realidad no se puede controlar un sector económico si no se tienen los conocimientos necesarios. De nuevo, esto recuerda cuando Fidel nacionalizó el Banco de Cuba y puso al Ché Guevara como presidente del Banco. Cuando la economía se fue a pique, la conveniencia política dictó que había que decir que ello resultaba de una conspiración de los yanquis.

Para lograr el progreso económico es necesario que primero tengamos los conocimientos. Hay que comenzar por un equipo de expertos en política económica, y siguiendo por los ingenieros, los químicos, etc. Para que un país eche adelante hay que comenzar por la educación.

En Puerto Rico no nos podemos olvidar de ésto.

Como punto inmediato de partida para estas observaciones utilicé el ensayo aparecido hoy en el New York Times: The Cognitive Age.

Ver también la noticia sobre las nacionalizaciones recientes en Venezuela y Bolivia en BBCMundo.com –



Comentarios

Anónimo dijo…
Chavez a traido mucha lastima y mucha pena a venezuela, mi tia era secretaria de el embajador de venezuela en E.U, y mucho de el dinero que le enviaban del retiro se lo congelaron,

es bien lamentable por lo que esta pasando ese pais.

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