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28 de diciembre, día de los Santos Inocentes

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A continuación, una reflexión por pasos.

Enfocar en Herodes

Creyó que el Reino de Dios es como los reinos de este mundo.

Imagen de la iglesia de la la Sagrada Familia de Gaudí, Barcelona
El error de la Iglesia cuando entra en el forcejeo diplomático con los países.

Lo mismo, los cristianos cuando entran en la política activa.

Igual, cuando se preocupan excesivamente por los asuntos políticos.

No fue malo por malicia, sino que fue malo sin querer.

Herodes también fue un inocente.

Herodes merece el perdón, pero no por haber sido un inocente.

Merece el perdón porque Jesús vino a anunciar que Dios no es un Dios de venganzas, sino un Dios de misericordia y perdón.

Jesús lo demostró cuando llamó a la conversión, y se mezcló con prostitutas y publicanos (algo así como capitalistas corruptos, o políticos corruptos), que le recibieron, a diferencia de los fariseos.

Los fariseos, por considerarse gente de religión, no se sintieron que necesitaban convertirse y se creían “gente buena”.

Los fariseos se sentían con la autoridad moral para condenar a los demás.

Los bebés mártires

Sin hacer nada, su tiempo los persigue, fueron mártires sin querer.

Las madres y los padres

El inmenso dolor ante la tragedia de la muerte injusta de sus hijos.

Es como para preguntarse dónde estaba Dios cuando esto sucedía.

Fueron llamados a una conversión del corazón - de la perplejidad o la indignación, a la confianza en Dios.

Nosotros

Igual que Jesús, estamos llamados a dejar a un lado la actitud condenatoria, cosa de fariseos, y a adoptar una disposición cristiana de anunciar la misericordia de Dios y el llamado a la conversión.


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