En el evangelio de hoy Jesús predica las bienaventuranzas. La primera lectura está tomada del profeta Sofonías 2,3; 3,12-13. «Buscad al Señor los humildes de la tierra,» nos dice, y más adelante: «buscad la justicia, buscad la humildad». Y termina, «El resto de Israel no hará más el mal, no mentirá ni habrá engaño en su boca». La primera lectura refiere al Día de la Ira de Dios, que puede interpretarse como el Juicio Final. También puede verse como hablando de los últimos tiempos cuando venga Dios a repartir justicia. Ese es también el contexto en que Jesús predicó. Llega el momento en que, como dijo el Bautista, Dios hará justicia, la que anhelamos los sencillos de corazón cuando vemos la insolencia de los atrevidos que no temen a Dios. Los estudiosos nos dicen que este pasaje menciona dos términos claves, los «humildes» (los anawim) y «el resto de Israel» (notas al calce de la Biblia de Jerusalén). Los humildes no son humildes por ser pobres, sino por ser honestos y ...
Carlos Ramos Mattei