Hoy las lecturas nos pueden llevar a echar una mirada de conjunto a la historia de la salvación. En la primera lectura vemos la revelación de Dios a Moisés sobre el monte Sinaí y el evangelio nos recuerda el gran amor de Dios para con el mundo y para con nosotros, al punto de enviarnos a su hijo hecho humano para enseñarnos el camino al Padre. Hoy podemos considerar a Dios y su relación con nosotros. En la primera lectura (Éxodo 34, 4b-6.8-9) Moisés sube al Sinaí una segunda vez, luego de haber tirado contra el piso y haber roto las tablas de la Ley por la indignación al ver que el pueblo estaba idolatrando un becerro de oro. Ahora vuelve a subir y lleva consigo otras tablas para que Dios escriba sobre ellas y de primera intención se postra ante él pidiendo perdón por el pueblo. Dios desciende, se manifiesta, se hace presente como una nube densa sobre el monte. Le declara que es compasivo y misericordioso, rico en clemencia y lealtad. Posiblemente sigue el patrón del diá...
Carlos Ramos Mattei