En el evangelio de hoy vemos el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. La primera lectura es de Isaías 55,1-3. Presenta lo que viene con la aceptación de la Nueva Alianza en los tiempos mesiánicos: «¡Vengan a tomar agua, todos los sedientos, y el que no tenga dinero, venga también! Coman gratuitamente su ración de trigo, y sin pagar, tomen vino y leche.». Serán tiempos en que los pobres y los que no tienen dinero podrán tener comida, leche, pan, vino, de gratis. Vemos que la multiplicación de los panes y los peces del evangelio de hoy se anticipa en esta primera lectura de Isaías. Se trata de otro signo más de la llegada del reino de Dios, junto a las curaciones de los ciegos, los tullidos y los atormentados por espíritus, además de la resurrección de los muertos. «¿Por qué gastan dinero en algo que no alimenta?» —continúa la lectura de Isaías—. Aquí recuerda el evangelio de los domingos anteriores: descubrir la entrada al reino de los cielos es como d...
Carlos Ramos Mattei